La conciencia en Cristo nos conecta con la realidad que nos lleva a la vida eterna. A continuación, un recorrido general de análisis y crítica a los credos contemporáneos, a los argumentos anárquicos, agnósticos y ateos en la comparación de literaturas y textos de otros autores en general y sus creencias. Dios Padre de ninguna manera fuerza su voluntad, sino que espera el amor correspondiente del ser humano. El punto de inflexión se presenta con la resurrección de Jesucristo, con un cambio de historia en la humanidad, hacia el amor al Padre debido a la obra demostrada por Cristo. Por consiguiente, Jesús histórico demuestra que a pesar de ser un humano es posible por amor obedecer la voluntad de Dios Padre. Una vez resucitado, Jesucristo es el ejemplo, modelo y prototipo de fidelidad y lealtad a Dios. Que regresa al Padre con la gloria que tenía de Dios Hijo antes de venir al mundo encarnado como humano. En relación con la atención plena en Jesucristo, la iglesia se identifica con el tiempo de aflicción, crisis y sufrimiento, cuando se trata de educar para la crisis, aunque resulte doloroso, porque se requiere cambiar los pensamientos, especialmente en la creencia de la posesión de la verdad absoluta y la presunción de iglesia única y verdadera. La realidad es otra, ya que falta mucho por cambiar y mejorar, antes de la pronta segunda venida de Jesucristo, para alcanzar el nivel de paz y santidad necesaria para llegar a estar cerca de lo que se pretende en preparación. Se inicia un proceso de reestructuración para mejorar lo administrativo, ministerial y todo lo concerniente a la organización eclesiástica.
Además, se abandona el pensamiento extremadamente legalista, ya que se presenta una apertura a ser verdaderamente libre con la libertad que Cristo ha dado, sin tantos complejos, discriminaciones o prejuicio de inferioridad o superioridad. Se logra un juicio cabal, objetivo y realista. Esta situación permite que se reconozca la equivocación y se cambie el rumbo de la iglesia, porque a través de la crisis que se presenta, hay una reacción optimista y positiva para mejorar lo hecho hasta ahora. Sin oprimir a las personas, calificando cualquier cosa como ilegal o pecaminosa, sino que se le da oportunidad al ser humano de realizarse, desarrollar su intelecto, adquirir criterio propio, realizar un juicio justo y alcanzar la felicidad plena en lo que hace, inclusive su esparcimiento y diversión sana, a la que tiene derecho. El interceder es mediar o suplicar en favor de otro. La intercesión a través de la oración es un ruego elevado a Dios el Padre con el propósito de lograr su protección contra la adversidad, ya sea clamar en beneficio propio o interceder para solicitar el bienestar y felicidad de los demás. Ningún ser humano sobre la Tierra está exento de dificultades y peligros en el transcurrir de la vida. Toda persona requiere del abrigo o amparo de Dios, mediante una cobertura de intercesión en oración. La protección de Dios relaciona varias condiciones:
a) Responsabilidad con consecuencia.
b) Confianza en Dios y sus promesas.
c) Extensión de la protección.
El Salmo 91 describe estas condiciones (a continuación, se destacan algunos versículos):
“EL que habita al abrigo del Altísimo, Morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo á Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en él confiaré... Porque tú has puesto á Jehová, que es mi esperanza. Al Altísimo por tu habitación, No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada. Pues que á sus ángeles mandará acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos… Por cuanto en mí ha puesto su voluntad, yo también lo libraré: Pondrélo en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. Me invocará, y yo le responderé: Con él estaré yo en la angustia: Lo libraré, y le glorificaré. Saciarélo de larga vida, Y mostraréle mi salud” (Salmo 91.1 al 16 –\RVR1909 ).
Responsabilidad con consecuencia: la conducta debe ser congruente con los principios que se profesan, vivir al abrigo del Altísimo es aceptar y obedecer su voluntad, el resultado es acogerse a la sombra del Todopoderoso, o sea, recibir el refugio de Dios. La consecuencia de no asumir responsabilidad y de no obedecer es quedar fuera de su cobertura (asociada muchas veces a la bendición). Hay una condición de reciprocidad, el ser humano cumple sus mandamientos y disposiciones, a cambio es socorrido cuando requiere con imploración de la ayuda divina: el auxilio en el momento oportuno. Estas afirmaciones se encuentran en el salmo 91 cuando la persona dice: «Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en él confiaré...» … Y Dios contesta lo siguiente: “… Porque tú has puesto á Jehová, que es mi esperanza. Al Altísimo por tu habitación, …, Por cuanto en mí ha puesto su voluntad, yo también lo libraré...” Aunque Dios es un Dios de amor incondicional, es requisito indispensable el hacer su voluntad, para bien de la armonía y confraternidad entre seres humanos.
Confianza en Dios y sus promesas: depositar la confianza en Dios asegura recibir sus promesas. Es una garantía de la realización de los compromisos adquiridos entre Dios y el ser humano. Esta correspondencia y conformidad entre ambas partes refuerza el vínculo y comunicación del ser humano con su Dios. Hay promesas para quién le invoca: “... Me invocará, y yo le responderé: Con él estaré yo en la angustia: Lo libraré, y le glorificaré. Saciarélo de larga vida, Y mostraréle mi salud”.
Extensión de la protección: la cobertura o protección abarca tanto el hogar como a la persona que clama a Dios o por la que se ha intercedido. Se incluye a otras personas y propiedades, por ejemplo, la casa de habitación, parientes cercanos u otras personas relacionadas o no por lazos sanguíneos pero que comparten una vida de familia, por ejemplo, trabajadores domésticos: “... No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada. Pues que á sus ángeles mandará acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos…”.
Realizar una intercesión efectiva en virtud de lo anterior, implica una relación íntima de amistad y confianza con Dios, por medio de su Espíritu (Efesios 4.30), el poder del Padre que opera en las personas (Romanos 15.19; 1 Corintios 2.4 al 5). Esta es la principal cobertura que estrecha un vínculo de protección de Dios hacia el ser humano, con la función de enseñar, guiar y recordar (Juan 14.26 y 16.13). También consolar y aliviar la aflicción de cada persona (Juan 14.16). El poder del Padre está alrededor y dentro de las personas (Juan 14.17), específicamente en los creyentes (Hechos 2.38), quienes temen a Dios y obedecen sus mandamientos (Hechos 5.32). El Espíritu de Dios es Santo, entonces se requiere que el ser humano sea santo para que haya comunión, por ser el Espíritu procedente del Padre (Juan 15.26; 1 Corintios 2.10 al 12), es poder de lo alto (Lucas 24.49), porque ayuda a discernir espiritualmente (1 Corintios 13 al 14). Además, es una promesa del Padre (Lucas 24.49), según su voluntad (Hebreos 2.4), para repartir dones espirituales a cada uno en particular como él quiere (1 Corintios 12.11), también da frutos en el ser humano (Gálatas 5.22 al 25). Es un poder divino proveedor de fe, virtud, conocimiento, dominio propio, paciencia, piedad, afecto fraternal y amor (2 Pedro 1.3 al 8), para que el ser humano sea participe de la naturaleza divina.
También la conciencia de cada persona juega un papel muy importante en todo esto, porque mueve la sensibilidad hacia la compasión solidaria, ya sea por causa de la aflicción propia o del sufrimiento ajeno. Por lo tanto, la calidad de vida espiritual influye en el esfuerzo, intención y voluntad para perseverar en oración y lograr una respuesta satisfactoria. Es vital el clamor y súplicas acompañadas de amor, confianza, responsabilidad y sinceridad en Dios. Jesucristo es mediador e intercede por el perdón y santidad de su iglesia. La iglesia clama por la dirección de Dios para respaldar el trabajo realizado por los ministros. Los ministros ruegan la ayuda de Dios para la labor encomendada a los misioneros y supervisores de la obra local e internacional. Así como Saulo de Tarso perseguía a la iglesia de Cristo con la presunción de que servía a Dios, hasta que en su ignorancia trasciende la luz de Cristo. El Hijo de Dios, nuestro Señor Jesucristo es poderoso para atraer a su luz a cada ser humano, ya sea en un futuro cercano o lejano, pero que sea en el tiempo en que Dios Padre lo permita o posibilite. Para vergüenza nuestra que emitimos juicios de valor crueles e inmisericordes delante del Soberano Dios, que hace lo que quiera en su sola potestad y que conforme a su voluntad determina el destino final de cada uno.
Llama especialmente la atención de la fe como el motor del razonamiento que impulsa a la espiritualidad manifestada en una intención consciente de hablar bien o hacer el bien durante la vida. En otras palabras, para poseer fe no se requiere conocer doctrinas o dogmas religiosos sino basta con ser una persona o ser humano con la facultad de utilizar un razonamiento que nos lleve a la espiritualidad, por lo tanto, la fe es antropológica en el sentido de que es propia del ser humano a diferencia de otros seres vivos como los animales. Además, existen muchas clases de razonamientos, por ejemplo, el matemático, pero entre todos los razonamientos hay uno que nos impulsa a la espiritualidad. Que atañe a los razonamientos de Dios. El espíritu es el aire que respiramos y que nos da oxigeno circulado por nuestra sangre al cerebro y todo el cuerpo, no obstante, la combinación de este espíritu con el cuerpo da la oportunidad de existencia del ser humano y de otros seres vivos, aunque en el ser humano también lo faculta para tener una intencionalidad que mueve su voluntad a decir o hacer conforme a su conciencia de bien y de mal.
La persona en Cristo se vuelve más sensible al bien común y la solidaridad, aunque esto no quita que algunos actúen de mala fe con engaño para el beneficio propio. Por ejemplo, algunos clérigos, iglesias, líderes y pastores que se enriquecen con el servicio eclesiástico. De todos modos, hay una reflexión personal que nos advierte, convence o persuade sin necesidad del conocimiento de los credos religiosos particulares que surgen mediante el razonamiento humano, porque se requiere que impere siempre el conocimiento y razonamiento en Cristo Jesús acerca de la vida del bien y del mal, regido por la disposición de Dios Padre. En relación con la espiritualidad como dimensión del ministerio del evangelio de Jesucristo que trasciende instituciones, movimientos y religiones, es importante destacar que, sin necesidad del proselitismo, o sea, ganar partidarios para una doctrina o religión, se puede tener la espiritualidad de Cristo. Inclusive ser integrante de una organización eclesiástica o religión es necesario para la armonía y comunión, pero no se garantiza ser espiritual según Cristo o comparado con Cristo, aunque se integre dicha organización o religión. Porque no se trata de obedecer ciegamente dogmas o creencias, prácticas, tradiciones, normas o reglas que en algunos casos contradice lo que es y representa Cristo. Ni aparentar ser muy consagrado, santo o sumiso sin la congruencia de seguir fiel y lealmente a Cristo.
Las iglesias cristianas, movimientos o religiones similares se preocupan por las apariencias, supuestamente para dar buen ejemplo o testimonio a los demás, pero la mayoría de las veces no hay autenticidad o sinceridad, sino que se aparenta fidelidad a ciertos principios internos determinados en la organización, muchas veces contrarios a Cristo. Por ejemplo, el odio entre creyentes debido a sus diferencias de credos entre grupos u organizaciones adversas del fraccionamiento cristiano. Lo que pasa es que se cree que se enseña y practica mandatos que se consideran supuestamente como ordenados por Dios, sin embargo, más que un orden se constituye en un desorden, porque lo que Dios no ha ordenado es más bien un desorden delante de él. Los miembros de estas instituciones se conforman por creer sin cuestionamiento lo que se les enseña. Se preocupan por ser legalistas, en el sentido de cumplir los decretos y leyes impuestas por la iglesia, líderes, religión o libro dogmático, sagrado, tradicional, pero dejan de lado el amor, compasión, equidad, empatía, fe, justicia, misericordia, solidaridad, etc. Y cuando practican principios, valores o virtudes, complementado con un desprendimiento de lo material para ayudar en el sustento del necesitado, se hace solamente parcializado en el proselitismo entre la hermandad del mismo grupo al que se pertenece.
También este estilo de religiosidad de los feligreses o fieles los vuelve muy presumidos en el conformismo de creer que poseen la única verdad absoluta y se convierten en un círculo cerrado encasillado en las propias creencias eclesiásticas. Piensan que, si alguna persona o familia no pertenece a su grupo religioso o en algún grupo afiliado o afín, entonces son descartados y sin la posibilidad de servir a Dios, ni de ser hijo o hija de Dios, sino que la persona en cuestión es mundana, debido a que es un creyente o practicante contrario, por participar en otra congregación, denominación, iglesia, organización o religión cristiana. En el cumplimiento de la espiritualidad se impera el respeto y reconocimiento de la pluralidad y la diversidad de opinión en las creencias. No hay discriminación, el bien es para todos, se practica no una religiosidad, sino una vivencia como la que vivió Jesús. Donde se compartía y se daba participación a los más necesitados, los empobrecidos, los enfermos, los marginados, las mujeres, los niños, los considerados indignos y publicanos.
Las personas son dignas de respeto no sólo por el hecho de que son seres humanos, sino también porque son creación o creaturas de Dios. Inclusive el aborto legal puede ser considerado una prohibición al derecho de poder respirar para los neonatos, y un delito el respirar oxígeno para conservar y mantener la vida, porque el aborto es contrario al derecho a la existencia desde la concepción. El nonato todavía no nacido, pero sí existe en el útero materno. La confusión humana a determinado y establecidos algunos derechos como derechos humanos que en realidad de ninguna manera son derechos, sino la legalización del crimen inhumano como en el caso del aborto. Toda persona merece reconocimiento de sus derechos, aunque también es necesario que sea un cumplidor de sus compromisos, deberes y responsabilidades ante Dios. Respeto a su integridad emocional, física, libertad de expresión, libertad de asociación y reunión, las necesidades básicas de subsistencia. Respetar y valorar a los adultos mayores. Respeto a la persona sin distinción de color de la piel, étnica e idioma.
Por ejemplo, en la presunción presentada en el pasado con la evangelización a los nativos de América, se les agrede, arrebata las riquezas, masacra sus pueblos, substituye sus creencias con absoluta imposición, y violenta sus mujeres y se les desapropia de sus territorios, sin considerar que son pueblos nativos que merecen respeto a sus vidas y propiedades. Esto no es el amor proclamado por el evangelio de Jesucristo, el más grande en mostrar el verdadero amor. El irrespeto a la integridad, a la dignidad y a la vida, es totalmente contraproducente al Dios creador de la vida. En este actuar brutal, irracional, no hay nada parecido a los evangelios que hablan de Jesús. No hay solidaridad, no hay justicia social, no hay compañerismo, ni trato de amistad. Se dieron actos denigrantes con el pretexto de cristianizar a las personas. Inclusive en la actualidad hay humanos con grandes ansias de jerarquía, poder y riqueza, que están contra la humanidad. Sólo piensan en el comercio, en la explotación, en las grandes ganancias y se olvidan de valorar al prójimo como lo proclama Jesucristo.
La espiritualidad no es exclusiva de unos pocos religiosos, sino que está en todas las personas que son genuinas, en aceptar y reconocer a Jesucristo como el Hijo de Dios, que da salvación y vida eterna. Esta espiritualidad en mayor o menor grado, más o menos desarrollada, pero está en todos los que siguen a Jesucristo y son sus auténticos discípulos. Desde el más neófito porque se encuentra en el proceso inicial hasta el que se cree más docto e instruido. Es parte del creyente, se manifiesta por medio de la fe y se hace visible con las acciones. Toda cultura se desenvuelve por medio de las personas, y estas a su vez se demuestran artísticas, creativas, dadivosas, expresivas, inteligentes, sensibles, voluntarias, entre otras cualidades propias del ser humano por el solo hecho de ejercer la humanidad hacia los demás. Cuanto más si se ejercita la espiritualidad que sobrepasa toda humanidad y trasciende a lo sobrenatural en el conocimiento de Dios. No es un asunto de privilegios, estatus, categorías, divisiones, realeza, sino de energía inspiradora en las personas que está accesible para cada uno en forma gratuita.
Todas las culturas se relacionan entre sí porque habitamos un mismo planeta. De todas se aprende algo que llamamos experiencia. Todas en su contexto tienen inteligencia y sabiduría. Hay análisis, un diálogo e interpretación colectiva. Lamentablemente en cada cultura no está exenta de que surja algún elemento caudillo que pretenda arrastrar a la mayoría contra sus propios hermanos. El Espíritu Rector (poder que gobierna y rige nuestras vidas), es el Espíritu Santo de Dios Padre, que no muere con Jesús en la cruz, porque pertenece a Dios Padre. Los seres humanos que agradan a Dios con la obediencia a su voluntad son hermanos entre sí según la fe en Cristo e hijos de Dios por obedientes. No es por ser devotos, prosélitos o religiosos de algún dogma, ley, norma o regla de institución jerárquica y religiosa, sino por seguir fielmente a Jesucristo en lo que atañe a la voluntad de Dios. El ser con espiritualidad es todo aquel que sin importar en cuál cultura se desarrolla, logra crecer en ideas y prácticas que benefician en calidad de vida de aquellos que están a su alrededor, conforme a la enseñanza y mensaje de Jesucristo, según su ejemplo y modelo de vida.
Se demuestra con la práctica desde la comunidad, la familia, el hogar, el pueblo o vecindario, en el centro o lugar de estudio o del trabajo. Rompiendo con cualquier prejuicio, temores infundados, complejos de inferioridad o superioridad, ideas discriminatorias o preconcebidas. La espiritualidad se demuestra en la vida cotidiana de acuerdo con la fe en Cristo Jesús, como reconocimiento de la alteridad, en relación con la condición y empatía en el prójimo, la dimensión comunitaria, solidaria y la práctica permanente de hacer el bien y ayudar al necesitado. Esta es la razón de existencia o ser de los humanos, para tomar una decisión definitiva, en rechazar o seguir a Jesucristo, el Hijo de Dios. En este sentido, el significado del término extraterrestre es que pertenece o procede del espacio exterior de la Tierra. Los seres humanos somos seres encarnados con procedencia fuera de este mundo. La preexistencia proviene del séquito celestial como ángeles indecisos, que encarnan en este mundo para tomar una decisión definitiva en aceptación y reconocimiento o en rebeldía contra el Hijo de Dios, jefe y principal del séquito celestial. El ángel caído recluta y arrastra la tercera parte de los ángeles, entre las dos terceras partes restantes se conservan y mantienen fieles y leales al Hijo, pero entre estos hay una cantidad de indecisos, que a partir de Adán y Eva vienen al mundo encarnados.
Eva es muy criticada por muchos porque según la tradición ella incurre en la desobediencia, pero utiliza por naturaleza la capacidad innata del ser humano de cuestionar, indagar y confirmar. Porque la acción de Eva al hacer uso de su inteligencia la confronta con una duda e investiga por sí misma la certeza de lo cuestionado. Como dice la Biblia que la fe es la certeza de lo que se espera sin haber visto. Pero al hablar de confianza, seguridad, convicción, convencimiento, se está tocando elementos propios de la mente. Pues, el área de acción de la fe es la mente, pero el conocimiento de la espiritualidad es el detonante de la fe, por consiguiente, la fe impulsa nuestras acciones que se manifiestan o hacen visibles a través de la vida humana. Pero si Eva no fue desobediente, quizás rebelde al sistema impositivo que pretende coartar su capacidad de investigar y descubrir la verdad por ella misma al aclarar sus dudas. Porque es probada y tentada por el ángel caído, que influye y manipula la orden y palabra de Dios para desviar y tergiversar el mensaje correcto, entre el emisor y receptor, en este caso entre Dios, Adán y Eva.
La fe se vive, piensa y reflexiona, y aunque es seguridad y confianza, también es oportunidad para cuestionar, cambiar y transformar conductas repetitivas, que se han transmitido por generaciones sin cuestionamiento, a pesar de que algunas han pisoteado la capacidad, valor, dignidad, por ejemplo, de la mujer. A través de la historia se ha demostrado que la fe ha impulsado una mejor calidad de vida, gracias al enriquecimiento del conocimiento en la espiritualidad, y se ha manifestado en mayores oportunidades para la mujer, al punto de mayor justicia y equidad. Pero no hay que olvidar que esto ha costado inclusive muertes de esclavos, etnias, mujeres u otros que han luchado por sus derechos. Por lo tanto, la fe tiene una dimensión comunitaria y a través de los siglos la fe ha sido una práctica constante y permanente con grande y buenos frutos. Para que todos y todas tengan vida y la tengan en abundancia. Cuando será el día que haya una conciencia colectiva, no sólo en teoría sino también en la práctica, donde todos valoremos la vida de los demás a plenitud.
Pero no limitarnos a valorar la oportunidad de que uno y los otros respiren el aire que mantiene la vida, sino a promover que la vida sea con calidad. Por ejemplo, la tendencia última en salud de que los adultos mayores tengan más oportunidad de desarrollarse, intelectualmente y en ejercicio físico. Que los niños, niñas y jóvenes de la calle no estén más desamparados. Proteger a las personas de la violencia doméstica. Ayudar a las madres solteras y apoyarlas con centros de cuidado del niño o niña para que las madres puedan estudiar. Centros de restauración y reincorporación a la sociedad del adicto a las drogas y licor. Formación académica y laboral al indigente y proveerles de fuentes de trabajo. En fin, la vida abundante es la vida con calidad.
En el párrafo anterior podemos observar que los ejemplos mencionados para mejorar la calidad de vida de las personas son situaciones de la vida cotidiana. Las mayorías de las iglesias, con algunas excepciones, se concentran más en una salvación de lo que llaman el alma inmaterial, espiritualizan sobre manera la obediencia en preceptos, normas y reglas sin sentido práctico para la vida diaria. El reino de Dios lo ven a futuro como algo escatológico. Sus celebraciones son emotivas o emocionales sólo durante el acto de los cantos, luego salen a una realidad vacía, de desamparo y desesperación. La solidaridad es cosa de otro mundo. La prácticas litúrgicas y religiosas son muy abstractas, mágicas, espectaculares, muy alejadas de las necesidades cotidianas. Se aíslan de la sociedad y del mundo porque se consideran más santos y consagrados que los demás. Creen tener la verdad absoluta, y poseer el conocimiento de Dios exclusivo para ellos. Se olvidan de la genuina calidad de vida.
Violencia e Interpretación, sacrificios presentes en el lenguaje religioso. En relación con la violencia e interpretación, sacrificios presentes en el lenguaje religioso, basta con ver como las políticas eclesiásticas de la alta jerarquía no se ajustan a la realidad vivida por sus feligreses o prosélitos. Se dice que, en una ocasión en plena guerra mundial, casi con las bombas encima, estaban reunidos unos líderes religiosos preocupados por definir si a un vaso de agua bendita le cae una mosca que pasa, se bendice la mosca o se contamina y pierde la bendición el agua. Así es en la actualidad con temas como la planificación familiar, el celibato de sacerdotes y monjas, entre otros temas que no se toma en cuenta la realidad de las personas, sino que se pretende aparentar que seamos seres que no tenemos los pies puestos en la tierra.
Algunas comunidades de fe promueven la violencia en sus exhortaciones. Las predicaciones agraden a las personas con exigencias que no se ajustan a la realidad, como ya hemos dicho. Desde el púlpito se solicitan cantidades de dinero a cambio de la bendición de Dios. Se enseña que el empobrecido no es hijo de Dios, sino que vive bajo maldición. Se impone disciplinas y obediencias pesadas que ni los propios que predican cumplen. Algunas congregaciones son muy legalistas, desde un local de cierta iglesia se escucha al predicador ofender a los miembros de la iglesia, según él instándolos a la obediencia. Los que enseñan, pastorean, predican hacen y dicen como se les antoja, sin preparación alguna, no comparan sus creencias con otras para mejorar o cambiar lo que perjudica a sus seguidores. Muchos de los líderes más que servir se sirven ellos de las ganancias que les deja la iglesia, con altos salarios, vehículos últimos modelos y viven en mansiones de lujo. Se aprovechan de la nobleza e ingenuidad de quienes les siguen, creyendo seguir a Dios.
El espíritu cautivo en el lenguaje religioso violento. El espíritu de vida es el aire que respiramos. Algunas personas están como que se asfixian, porque están como encerrados o cautivos en organizaciones eclesiásticas o religiosas que no les dan ni respiro. Esto impide la vida porque estas personas no tienen crecimiento, sino que cunden en la sumisión y conformismo de quienes los guían. La persona con el pretexto de que la Biblia es la palabra de Dios o lo que escuchan en las predicaciones es palabra de Dios, entonces no pueden ni cuestionar. Tienen que ser ciegos guiados por otros ciegos. Demostrar solamente la obediencia, aunque aquello no tenga sentido alguno para la vida cotidiana o para el reino de Dios entre nosotros. La vida por la que luchan es a futuro y no ahora. Es una vida ajena y no propia, no se disfruta de la vida libremente, se vive en amargura, frustración y prejuicio.
Las personas que viven en esta situación están en opresión constante. Viven en absoluta tensión por temor a quebrantar alguno de los preceptos inculcados en su iglesia o religión. La mayoría se siente condenada y culpable, sale regañada cada vez que escucha el sermón. Ya no son seres humanos, sino objetos de estudio y crítica de la religión. Valen no como personas, sino por lo que puedan producir, contribuir o ganar adeptos en distribución y venta de productos dogmáticos y religiosos. Al final no disfrutan del mundo, ni de la naturaleza, sino que viven aislados, su mundo es el círculo cerrado de su iglesia o religión. Les fomentan el fanatismo o extremismo. Temen terminar echados en lo que llaman el infierno. No se dan cuenta que el propio infierno lo viven en vida, sin alegría, sin libertad de la que Cristo ofrece, sino cohibidos, sin poder pensar por ellos mismos, sin criterio propio, terminan como títeres, marionetas o robot a control remotos. Y creen que es Dios quien tiene el control remoto para que se subordinen en todo, que es el controlador de sus vidas, que está al acecho para consumirlos si desobedecen. A manera de un titiritero.
En relación con la fe en la reflexión teológica del Antiguo y Nuevo Testamento tiene sus dificultades. Los antiguos escritores tenían sus puntos de vista que trataban de demostrar y convencer a quienes los escuchaban o leían. Trataban de demostrar que su Dios era el más poderoso y fuerte. Que ellos eran las mejores personas de este mundo. Exageraban para llamar la atención o inculcar temor. Ponían palabras en la boca de Dios, aunque fueran postulados de ellos mismos. El Dios del que escribían era un Dios amoldado a su propio pensamiento (castigador, consumidor, que enviaba a masacrar niños, niñas, ancianos, ancianas, mujeres embarazadas, bestias, ganado y todo cuanto se pudiera del enemigo. Aunque los escritores no eran de una nación reconocida tenían mucho de nacionalismo en sus escritos. Quisieron hacer creer que tenían la verdad absoluta, el privilegio y respaldo del Dios único y verdadero.
Los escritores más recientes de lo que llaman Nuevo Testamento, al menos los evangelistas, tienen una conciencia más social, debido a las enseñanzas de Jesús. Luego se enseña de un Dios abierto para todas las naciones, pareciera un Dios más flexible, misericordioso, solidario, que no hace acepción de personas. Un Dios de amor, justicia y fe. En suma, la fe divulgada por algunos escritores está muy tergiversada, cuando se inculca que la fe propia es superior y hay que eliminar al que no profese la misma fe. Cuando se habla de salir a batallar y hacer guerra, apropiarse de las posesiones del habitante de las tierras, porque es el enemigo. Cuando se menciona que Dios está del lado de ellos y destruirá al que se resista. Esa fe en particular es una fe desconocida para el que pretende o presume ser representante o servidor del Dios de la naturaleza, de la creación, de los seres humanos, o ¡será un Dios para unos pocos!
La fe como experiencia de gratuidad. Por dicha que la fe es una experiencia de gratuidad y de gratitud. Porque que harían los empobrecido, los necesitados, los abandonados, si tuvieran que pagar por la fe. No importa la manera de estar vestido, si con ropas humildes o con ropas finas y costosas, igual la persona puede tener fe. Toda persona es portadora de fe, esta no se compra con dinero, ni se comercializa, no se empeña, no se vende, es de todos y nadie la quita o arrebata. No se acalla, ni se oculta. La fe es motivo de celebración para el que la desarrolla, con agradecimiento la ejercita, porque es de provecho. La fe es inexcusable para el que cree no poseerla.
Espiritualidad, fe y ciencia. Relación, fe y ciencia. Como ya se ha mencionado la fe no es una fe ciega, sino que la fe se piensa y se reflexiona. La fe no es contraria a la ciencia, aunque tradicionalmente se haga creer. La fe se ayuda de las ciencias. Inclusive el científico tiene fe de lograr los resultados que espera, a pesar de muchísimos intentos y fracasos hasta llegar a obtener lo que se propuso. En todo caso si se ha diferido por cuestiones de creencias en la creación o la evolución, estudiosos contemporáneos hablan de una creación o un Génesis lleno de simbolismos y significados, que no se pueden tomar al pie de la letra, textualmente. Inclusive del relato de la creación como una leyenda o cuento, que posiblemente fueron períodos extensos de evolución. Por fe en la perseverancia e insistencia, la ciencia ha logrado grandes avances, inventos y descubrimientos. En el campo de la salud y medicina. En cuestiones relacionadas con el hábitat del ser humano. En asuntos de tecnología y laborales como la agronomía. En ayudar a tener una mejor calidad de vida.
Las expresiones de la fe. Signos y símbolos. Los mitos son relatos o narraciones simbólicas que surgen de la colectividad para tratar de dar explicación a vivencias o experiencias de un pueblo. También son transmisiones de creencias o costumbres de generación en generación. Esto significa que hay muchas clases de mitos, por ejemplo, el énfasis en los mitos que afectan la cotidianidad de las personas, porque algunas veces estos mitos sirven de excusa para justificar ciertos prejuicios culturales, discriminaciones, machismos o conductas patriarcales. Generalmente se transmiten de padres y madres a hijos e hijas. Hay mitos en relación con la conducta de las personas, algunos inculcados desde la infancia en los hogares y las escuelas. Por ejemplo, la mujer debe trabajar en el hogar y el varón fuera de la casa. La mujer tiene que desempeñar las labores domésticas y el cuido de los niños, mientras que el hombre labores de fuerza, mecánica o construcción. La mujer en cambio debe realizar trabajos delicados donde no se requiere ser fuerte. El hombre puede ser violento pero la mujer sumisa y obediente. En la actualidad la realidad es que la mujer desempeña muchas labores que antes realizaban solo los hombres.
Hay mitos sociales que son promovidos por la sociedad o los medios de comunicación masiva, por ejemplo, la definición de cuáles son los puestos tecnócratas de moda, los trabajos rentables, las labores consideradas como de baja remuneración o subestimadas por los trabajadores locales, las ocupaciones que en su mayoría son ejercidas por los extranjeros migrantes: corta y recolección de productos agrícolas, oficios domésticos, vigilancia, entre otros. Por ejemplo, en la actualidad todavía las universidades enseñan las carreras de Filosofía y Teología. En los mitos se utilizan muchos símbolos con algún significado convencional o establecido por precedentes y costumbres aceptadas por la generalidad de la sociedad. Por ejemplo, las apariencias físicas, como la delgadez en la mujer que es símbolo de la mujer bella y sensual. El hombre musculoso y atleta como símbolo de la figura física ideal. El automóvil último modelo como símbolo de estatus social.
Distinguir estos ejemplos de mitos y símbolos nos sirve para enfrentar la vida diaria con el cuidado de no ser influenciado por conceptos preconcebidos que perjudican la relación entre seres humanos, el ambiente, con uno mismo o con un Ser Superior. Inclusive en este último caso la forma en que nos inculcan la creencia en Dios o la convivencia eclesiástica con normas y reglas a veces absurdas y contrarias a Dios. Por ejemplo, la creencia en el limbo como el lugar de los que mueren sin bautizar antes de tener el uso de la razón. Las expresiones de la fe muchas veces se ayudan de signos y símbolos. Las sagradas escrituras cristianas contienen muchas de estas expresiones, que requieren una cautelosa interpretación de cuidado porque algunos la mal interpretan. Jesús en sus parábolas se ayudó de muchos símbolos tomados de la naturaleza misma, de la vida cotidiana, del campo, del trabajador, del hacendado, de las plantas. En la Biblia hay textos similares a los de otras fuentes, inclusive muchos autores contemporáneos a nuestra época escriben poesía u otros géneros literarios con recomendaciones semejantes a las que hace la Biblia.
Esto significa que la inspiración para escribir, aconsejar o cantar, no es exclusiva de las personas consagradas a una religión. Cualquier persona puede inspirarse en la vida cotidiana, la naturaleza, la familia, el amor, la solidaridad, el respeto a las diferencias étnicas o culturales, la tolerancia y el respeto a la vida humana. Nadie tiene el privilegio único de poseer la verdad absoluta, o el acercamiento a Dios con favoritismo. Toda persona con sinceridad puede acceder a Dios, como quien se acerca al Ser Superior para invocar su presencia, tanto en lo personal como en el colectivo. Esta presencia divina se manifiesta mediante el sentir de un genuino aprecio hacia los demás. Máxime cuando el bien de uno es el bien del otro, o sea el bien común. Todos tienen la oportunidad de pensar y reflexionar acerca de la vida, con un espíritu de compañerismo, igualdad y equidad. Es en comunidad donde se intercambia el conocimiento, se comparte y se adquiere, especialmente al conocer y practicar el amor por quienes están a nuestro alrededor.
El escritor bíblico se inspiró en la vida diaria de su momento para escribir y transmitir un mensaje oportuno y adecuado en su época. Pero hay que tomar en cuenta el contexto y época, tanto del escritor como del lector, porque la aplicación no corresponde muchas veces a los tiempos actuales de forma anacrónica. Hay que saber cuáles pasajes aplican en la actualidad y cuáles aplicaban en espacio y tiempo. Sin olvidar que la palabra de Dios permanece para siempre y tiene vigencia en todo lugar y momento. No hay contradicción, sino que muchos aspectos tienen su cumplimiento en Cristo. También es prudente estimar que los receptores del mensaje en cada época tienen diversas necesidades que surgen con el tiempo y que no son satisfechas por lo que fue escrito bíblicamente en el pasado, de manera que textos actuales son igualmente sagrada escritura, revelada e inspirada para el servicio y orientación del ser humano en la actualidad. Por ejemplo, algunas cuestiones proféticas y de los tiempos del fin.
En relación con la historia de Israel, Egipto y el Éxodo, la conquista y los jueces hay una cuestión al respecto, que si Dios es el Dios de la creación entonces es Dios de todos los seres humanos, de manera que cuál es el sentido de privilegiar a un grupo sobre el resto. Se presenta un encuentro y confrontación entre el mito y la realidad. Hay que tomar en cuenta que los habitantes de las tierras conquistadas también eran personas con derechos, entre ellos había mujeres, algunas embarazadas, niños y niñas, adultos mayores, personas con discapacidad. Sin embargo, la orden era masacrar a todos y tomar sus territorios. Una posibilidad es que los escritores le achacaban a Dios la orden de conquistar para tener el respaldo y autoridad de destruir a los pobladores y sus ciudades. Era una forma de justificar sus actos y darle a entender al mundo que su Dios era el más fuerte, poderoso, único y verdadero. Aunque no eran una nación con esto demostraban que eran muy nacionalistas, exaltaban la defensa de una identidad nacional que anhelaban vehementemente. Como dicen el papel aguanta lo que le ponen. La realidad es que eran pueblos nativos muy malvados y perversos que aborrecían al verdadero Dios, abominaban su Nombre y blasfemaban con hechos inicuos la Santidad del Creador.
Pudieron al principio transmitir relatos exagerados, para cautivar la atención de los escuchas, luego los transcribieron a manera de un legado de sus hazañas, en primer lugar, para conocimiento de sus sucesores y en segundo lugar para mantener a los extranjeros y remanentes que hayan quedado de los nativos del lugar, con temor hacia ellos. O sea, es una forma de intimidarlos para que no se rebelen ni se defiendan porque Dios está con ellos y no hay nadie ni nada que se resista contra el poder victorioso del Dios guerrero, fuego consumidor, que arrasa con todo lo que se oponga al propósito de privilegiar a un grupo de entre la humanidad. La propuesta de reflexionar acerca de esta materia o literatura mediante los diferentes argumentos en contra o a favor de las acciones de Dios descritas en el Antiguo Testamento, las reacciones de las tribus de Israel y de los nativos de las tierras prometidas. Principalmente porque brinda la oportunidad de retomar un análisis realizado desde diferentes perspectivas, para expresar un criterio que responda a los planteamientos ateos y agnósticos al respecto que afirme o difiera de las tesis planteadas.
Siempre habrá argumentos, hipótesis, teorías, tesis, de los seres humanos renegados contra Dios el Creador. Pura especulación en sus conjeturas y cuestionamientos. Esto permite refrescar o repasar los comentarios y opiniones sin fundamento sustentable sino palabras huecas sin sentido o propósito para la aspiración de la vida eterna. La mejor manera de grabar en la memoria el recuerdo de la palabra de Dios es repasar constantemente los razonamientos de Dios por medio de su Sagrada Escritura, en busca de una respuesta a las dudas que hayan quedado pendientes. La reflexión en relación con las afirmaciones contra o que niegan a Dios, en un principio podría interpretarse como escandalosas y hasta revolucionarias, si se compara con la rigidez dogmática de las iglesias, pero con la sinceridad del caso aunque la Sagrada Escritura es una literatura propia de seres humanos, a pesar de ser inspirada directamente de Dios, no está exenta de aseveraciones influenciadas por la cultura, el contexto del momento en que se escribe y el nacionalismo de los autores por hacer ver al pueblo, Dios, mandamientos o leyes como lo mejor delante del resto de pueblos o naciones a su alrededor.
No se trata de dudar de la Biblia, sino de ser consciente y defensor de que ninguna interpretación está por encima de Jesucristo, ni creencia, ni dogma, decretos eclesiásticos, estatutos, estructuras, leyes, organizaciones, normas, reglas, entre otros, porque prevalecen los principios, valores y virtudes de Jesucristo, que es la ley y los mandamientos de Cristo. Por encima inclusive del fraccionamiento cristiano, ya sean de las congregaciones, denominaciones, grupos, iglesias, organizaciones y religiones cristianas. También los propios autores y escritores cristianos tratan de demostrar y convencer sus tesis. Además, los predicadores con la hermenéutica o interpretación, homilía, predicaciones y sermones. No obstante, esto no desestima que, el contenido de las literaturas eclesiásticas, individuales e independientes, traten de interpretar y ajustarse a la Biblia, que está compuesta por muchos libros y cartas desde el Génesis hasta el Apocalipsis o Revelación, tiene la participación divina con recomendaciones de Dios, para una mejor convivencia del ser humano.
Aunque mucho de lo escrito en la Biblia es simbólico para representación de un significado y no se debe tomar a lo literal. Es el Espíritu Santo de Dios, la energía, fuerza y poder del Padre que nos guía, recuerda y redarguye conforme a la Biblia, para un enfoque centrado y directo en Jesucristo. Algunos pasajes de la Escritura resolvían una necesidad del momento y aplicaba en una época y lugar específico. Se resalta el hecho de la existencia de literatura de otros pueblos similar a las transmitidas por la Biblia. Por ejemplo, lo referente a un gran diluvio. También la leyenda de Sargón o el Código de Hammurabi de la antigua Mesopotamia como escritos ancestrales. Esto es una prueba de la transmisión de conocimiento muy antiguo y compartido para la importancia de la historia de la humanidad. Así la Biblia a partir de la invención de la imprenta y ahora con el internet es una literatura con el alcance mundial para todo ser humano, sin absolutismos, marginaciones, exclusivismo de la verdad espiritual, psicoteológica y teológica revelada por Dios. Por esta razón tomar la Biblia como la palabra de Dios dicha, sin cuestionamientos y de acatamiento irracional, representa un peligro de manipulación, perjuicio y conveniencia para unos pocos, especialmente a favor de los administradores jerárquicos y líderes de las organizaciones eclesiásticas. Por ejemplo, sustituir la preminencia de Cristo por protocolos litúrgicos y ritos ceremoniales eclesiásticos.
La fe no es ciega sino meditada, pensada, razonada y reflexiva. Ciertas narraciones de la literatura sagrada son resaltadas con el tipo de descripción del texto para llamar más la atención y cautivar a los lectores u oyentes. Predominan bastas figuras literarias. Los mensajes no pretenden llenar de fantasía, ficción y magia a los creyentes, sino aterrizar sus pies en lo necesario para la cotidianidad de la vida, con valores de amor, compasión, fe, justicia, misericordia, paz, respeto, santidad, solidaridad y tolerancia. El propósito principal es que el ser humano asuma su responsabilidad y defienda la vida humana como un derecho inalienable, por encima de las cuestiones dogmáticas, religiosas y normativas eclesiásticas. Lo que vale es el respeto a la vida y satisfacer las necesidades básicas de subsistencia del ser humano sin proselitismos de ninguna índole. Porque Dios no necesita que lo defendamos con creencias, sino que veamos a Dios manifestado en toda persona que nos rodea, para así amar al prójimo como amar a Dios y se ama a uno mismo para vida eterna.
La Biblia o cualquier otro libro sagrado es únicamente una guía para tratar de mejorar la relación de convivencia entre los seres humanos y el hábitat en el que se desenvuelve. De ninguna manera una interpretación bíblica acerca del texto, época, leyes o reglas de la época, pueden estar por encima de la dignidad y respeto a la vida humana. Ni la imagen que nos hacemos de Dios puede ser para justificar los asesinatos, imposiciones y violencia contra otras personas por motivos religiosos. Tampoco los principios, valores y virtudes como la equidad, fe, solidaridad, justicia y demás dependen en función del proselitismo y cumplimiento de preceptos religiosos. Las Escrituras mismas que son reconocidas como Sagradas Escrituras han sufrido cambios en el transcurrir del tiempo, por ejemplo, anotaciones al margen de copistas fueron introducidas posteriormente en el texto, tal es el caso de 1 Juan 5.7. El sentido común y de bien común permanece intacto, el hacer el bien y evitar el mal no cambia con el paso del tiempo. Aquello que perjudica y que no quiero para mí es lo que no se le debe hacer a los demás. La vida es inviolable y la calidad de vida es inalienable.
La Biblia es la palabra de Dios, pero no está por encima del dador de la palabra divina, o sea, no puede estar por encima de Dios mismo, quien reprueba el mal que se haga uno mismo o al prójimo, de manera que la Biblia tampoco puede estar por encima del Señor Jesucristo que instruye hacer siempre el bien, amar a Dios sobre todo y amar al prójimo como a uno mismo. En el caso de la dominación Babilonia en la historia de Israel sufren una deportación o cautiverio en tiempos de Nabucodonosor. La estrategia era sitiar las ciudades hasta que cayeran por debilidad y hambre. El imperio babilónico se ubica entre el imperio de dominación Asiria y el de dominación persa. Entre los profetas de la época estaba Jeremías. Cuando realizan el sitio a Jerusalén se llevan lo principal de su gente y un gran botín hasta Babilonia. Luego los lugareños tratan de realizar alianzas con sus vecinos, por ejemplo, Egipto, para contrarrestar la dominación, pero fracasan en sus intentos. De todos modos, Jerusalén es sitiada nuevamente y destruida. Una de las razones de la inconformidad y sublevación fue la carga pesada de tributos que tenían que entregar al imperio. En esta destrucción de Jerusalén se destaca la destrucción del Templo, que era el centro de la economía y adoración religiosa. Se presentan muchas emigraciones hacia Egipto.
La destrucción del templo es de lo más humillante para los pobladores, se suspende el culto, aunque se mantiene un mínimo de actividad, algunos siguieron acudiendo al sitio como peregrinos, se presentan ritos de duelo y lamentación descritos en los libros de Lamentación y Jeremías. Aunque hay innumerable cantidad de pastorales específicas, el trabajo ministerial se desarrolla dentro de las pastorales tratadas eclesiásticamente, a saber, pastoral de la consolación y duelo, pastoral para personas con capacidades diferenciadas, pastoral carcelaria, pastoral entre personas con dependencia química y sus familiares o pastoral del soporte espiritual con enfermos crónicos y terminales, entre otras. El propósito del trabajo pastoral es cumplir a cabalidad el servicio a Dios en beneficio de los más necesitados, de manera que sea más relevantes desde la perspectiva pastoral para cautivar profundamente nuestra atención, disposición y voluntad. Esto con el fin de reunir el ánimo y diligencia que se consideran muy importantes del servicio, comprender el aspecto central de las pastorales específicas analizadas, aplicar en la práctica lo aprendido y compartir con otras personas la práctica del mensaje y preparación pastoral. Los apoyos y ayudas ministeriales son necesarios porque están muy relacionados con el diario vivir. Dan la capacidad de enfrentar y responder estas situaciones que requiere el prójimo. Así los participantes que tienen experticia del trabajo de campo le dan enfoques acertados al servicio y se aprovecha su experiencia en beneficio de los necesitados.
El único pasaje bíblico que alude a Cristo como persona es el siguiente en 1 Pedro del 10 al 11: “Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación, escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos” (RVR60). No existe pasaje bíblico alguno que indique a Dios Padre como persona o a su Espíritu como persona. En relación con la Dilatría la única persona corporalmente es Jesucristo (Colosenses 2.9), que fue ser humano entre los hombres y con la resurrección y ascensión corporalmente glorificado, vuelve a ser Dios Hijo al lado de su Padre. Hay que tomar en cuenta que, en el caso del Padre, aunque tiene atributos, características y cualidades, para que el ser humano pueda comprender y entender a Dios, de ninguna manera el Padre que es Espíritu tiene personalidad corporal, sino atributos espirituales e inmateriales sin cuerpo físico. Además, el Espíritu Santo jamás es persona, porque es el Espíritu de Dios Padre. Por esta razón Dios Padre es Espíritu y su atributo es ser Amor, Bueno, Justo, Perfecto y Santo, entre otros atributos como el intelecto y la voluntad. Los sufrimientos de Cristo a pesar de ser engendrado del Espíritu de Dios Padre, los sufre como Hijo obediente encarnado en ser humano. La misma posibilidad de sufrimiento en todos sus seguidores requieren de las pastorales específicas para paliar el dolor, con la esperanza de alcanzar la vida eterna.
Lo específico de las pastorales en la labor o trabajo pastoral es amplia en funciones muy específicas, de manera que la explicación del significado de pastorales específicas tiene muchas derivaciones o matices durante cada desempeño pastoral. Así vemos el ejemplo en relación con las funciones que Dios Padre desempeña como Creador y que otorga al Hijo otras funciones específicas, para que nosotros hagamos las obras de Jesucristo (Efesios 2.10), de acuerdo con su ejemplo y modelo de vida. Una aclaración es la siguiente: el Hijo de Dios sí tiene principio y fin, es el primero y el último, el alfa y la omega, mientras que el Padre es el Eterno sin principio ni fin. El Hijo es el principio de la creación, luego vino a este mundo engendrado del Espíritu, porque fue encarnado como ser humano. Retorna con la gloria que tenía al lado del Padre, hasta que sus enemigos sean puestos debajo de sus pies, o sea, vuelve a ser Dios Hijo a la diestra del Padre hasta que entregue el reino para que Dios Padre sea por encima de todo. El Hijo menciona que su Padre es mayor que todos y el tiempo del fin nadie lo sabe solo el Padre en su sola potestad. Dios Padre tiene vida en sí mismo y le posibilita al Hijo la vida para que también la tenga por sí mismo, de manera que tanto el Padre como el Hijo son seres independientes, pero el Padre es el Ser Superior o Supremo.
En este sentido, las funciones pastorales que se tenían como pastorales específicas, en un principio era muy general, por ejemplo, la pastoral juvenil o de la niñez, sin embargo, hay situaciones más específicas como acoso escolar o matonismo estudiantil, explotación laboral infantil, jóvenes farmacodependientes, madres y padres adolescentes, niños y niñas habitantes de la calle, orfandad infantil o prejuvenil, propensión juvenil al suicidio juvenil, etc., de manera que las pastorales específicas se refiere a trabajos pastorales en casos más específicos, o sea, diferenciados, minuciosos y personalizados, según las necesidades propias entre el grupo general de adultos mayores, infantes, jóvenes, madres solteras, mujeres en prostitución, entre otros. Se requiere hacer conciencia de las necesidades específicas que existen entre los seres humanos y promover la solidaridad con estas personas necesitadas para la demostración del amor al prójimo. Lo que llaman la acción de Dios en la historia humana integral. Así hay diversidad de funciones pastorales, por ejemplo, en el análisis de los fundamentos bíblicos de vida, muerte y consolación, en el estudio de la pastoral de la consolación. La acción de Dios en la historia de la humanidad es sin acepción de personas, porque actúa en la vida humana de forma integral, tanto en lo comunitario, espiritual y social, sin distinción de color de piel e idioma.
Es fundamental durante la vida diaria el compartir solidariamente al necesitado, sin hacer el proselitismo de condicionar al beneficiado con la obligación de incorporarse al grupo religioso perteneciente del que da la ayuda. Porque se requiere prevalecer primeramente el amor a Dios, o sea, el bien que se hace que sea por amor a Dios, sin ningún tipo de creencia subjetiva de que impere alguna coacción de Dios en nosotros para que hagamos su voluntad, sino mediante la certeza y convicción personal de que amamos a Dios, con la demostración del amor al prójimo como a uno mismo. Dios en su gran misericordia permite el oxígeno del aire que respiramos para todas las personas, ya sean buenas o malas, sin diferenciar sus actividades y los ámbitos de cada uno, con sus diversas ocupaciones, que muchas veces desvían la atención hacia Dios, porque se encuentran en un ambiente que consume la mayor parte de la vida espacial y temporal, por ejemplo, lo académico, comunitario, deportista, jubilación, laboral, político, religioso, secular, social o voluntario. Sean dedicados a Dios o no, con o sin consagración y santidad.
Por lo tanto, nosotros mismos podemos ser canal o medio de Dios para ayudar a otros independiente de la actividad que realizamos. Así acompañar y cuidar al necesitado sin distinción de color de piel, credo, estatus económico o social, etnia, idioma, nacionalidad, posición social, religión, etc. Sin barreras de prejuicios culturales o sociales que discriminan o impiden ayudar con libertad al que es necesitado, ya sea en lo espiritual o en lo material. En este sentido es preponderante el evangelio de Jesucristo, de acompañar y cuidar al necesitado sin descuidarnos a nosotros mismos. Siempre y cuando se cumpla que, en todo lugar y momento exista el respeto dentro de los límites de la dignidad, honestidad, integridad y rectitud, principios, valores y virtudes. Cualquiera que sea la ocupación hay que apartar o planificar espacio y tiempo para la ayuda y solidaridad al necesitado, con la paz interior y plenitud de dedicación, servicio y vocación por amor a Dios y al prójimo, que es el cumplimiento de la ley según la palabra de Dios.
En relación con lo que algunos llaman el discipulado con apego a la realidad, según la pastoral para personas con limitaciones funcionales y que ahora se denomina con capacidades diferenciadas, se dice que por lo general se practica un discipulado muy teórico, que no se ajusta a la realidad de las necesidades en personas con limitaciones funcionales. Es necesario que el discipulado que sirve a Cristo considere y tome en cuenta en su labor el servicio a las personas con estas limitaciones. Se puede dar un ejemplo de servicio en esta pastoral específica en la medida en que uno mismo comprenda a estas personas y se les brinde algo del tiempo oportuno y un profundo compromiso para compartir con ellos. Hay muchas formas de ayudar y contribuir en este sentido, el solo hecho de apoyar, conversar y escuchar es una forma de demostrarles aprecio. Máxime si en la medida de lo posible se acompaña con una ayuda socioeconómica. Las soluciones en el buen trato con interés e importancia a las personas con limitaciones funcionales parten de cada persona con responsabilidad social, sin esperar que otras lo hagan por uno. Esto significa que con las acciones se da testimonio como modelo para un llamado a la conciencia de otros a hacer lo mismo. Pero principalmente tomando cada persona la iniciativa con base en su propio interés auténtico y genuino de servir a los demás, que sea con el amor al prójimo impulsado y promovido por el amor a Dios.
Algunas recomendaciones que se hacen por lo general son las siguientes:
a) Dar enseñanzas con el propósito de tomar conciencia del respeto y solidaridad que merecen las personas con limitaciones funcionales (capacidades diferenciadas).
b) Hacer actividades donde se tomen en cuenta su participación.
c) Programar evangelización con énfasis en personas con estas limitaciones.
d) Proponer comisiones de trabajo en la iglesia, que ayuden en las necesidades económicas, laborales y espirituales en forma más personalizada de quienes tienen estas dificultades físicas.
e) Solicitar que se acondicione la planta física de la iglesia con las medidas necesarias para utilidad de las personas con limitaciones.
Se requiere una empatía y resiliencia de cargar con nuestros sufrimientos y soportar nuestros propios dolores, así como Jesucristo deja un ejemplo y modelo de vida, para amar y comprender a aquellas personas que se encuentran en estas condiciones con limitaciones funcionales. Estos valores de la empatía y resiliencia principalmente se pueden compartir con el amor hacia los demás, especialmente a los discapacitados. Así como se me mueven las entrañas por amor al sufrimiento de Cristo siendo inocente, de igual manera se me debe compungir el corazón por amor a los que tienen alguna discapacitad. Lo mismo en los más desfavorecidos sin techo donde vivir o habitantes de la calle. Además, los menores de edad que son huérfanos de madre y padre, la pastoral carcelaria o privados de libertad, las viudas que se encuentran sin ayuda, sin ingresos económicos y en escasez para la subsistencia. La ayuda necesaria a los adultos mayores, especialmente los que se encuentran desamparados, sin apoyo familiar y sin el sustento de la jubilación o con pensiones muy bajas que no alcanzan para vivir. Por último, la pastoral hospitalaria del voluntariado para acompañar a los enfermos en los hospitales cuando no tienen la visita oportuna de los familiares.
En el caso de la pastoral específica de lo que se llama la Diversidad denominacional carcelaria. Llama la atención cómo dentro de la cárcel algunas personas se aferran a su posición dogmática y quieren establecer dentro de la misma pequeños grupos denominacionales. Hay que fomentar el sentido comunitario y de bien común, antes que la rivalidad religiosa contraproducente al amor de Dios para todos. Dejar en claro la importancia de ser abiertos para aprender de Dios, y las consecuencias de ser hermético a las ideas preconcebidas que no son consecuentes al sentido común y de bienestar general, sino que hacen acepción de personas de forma despectiva, despreciativas y discriminatorias. Lo que también se ha llamado el Ecumenismo carcelario. Que es que, a pesar de las diferencias denominacionales dentro de la cárcel, existen acercamientos de amistad y convivio entre católicos, evangélicos, ortodoxos y otros protestantes. Se resaltar la importancia de este precedente entre creyentes del fraccionamiento cristiano dentro de la cárcel, que es un ejemplo de ecumenismo en pro de las buenas relaciones entre seres humanos, sin divisiones de credos sino de armonía y comunión los unos con los otros. Todo sobre la base del arrepentimiento y remordimiento, conversión y resarcimiento, que sean auténticos y genuinos ante Dios, la comunidad de fe y la sociedad en general.
Tanto en la pastoral carcelaria como fuera de las cárceles en la práctica de las pastorales específicas en los barrios y ciudades, es un aliciente, necesario y útil aprovechar la experiencia de Alcohólicos Anónimos, Narcóticos Anónimos y Neuróticos Anónimos, para aprender y valorar el método eficiente de estos grupos. Por ejemplo, la pastoral entre personas con dependencia química y el acompañamiento o coadyuvar a sus familiares. Debido a sus efectivas bases de funcionamiento según corresponda sean los doce pasos, las doce leyes o doce tradiciones. Es muy recomendable la metodología de trabajo que emplea como guía o material de Alcohólicos, Narcóticos y Neuróticos Anónimos, para pensar y actuar en ayudar a los jóvenes de la comunidad de fe en la recuperación y restauración de integración a la sociedad en quienes han padecido de adicción o problemas afectivos y emocionales. Aunque existen grupos de Codependientes Anónimos, es importante diferenciar cuando se trata de traumas provocados por la religiosidad impuesta con extremismo y fanatismo, a manera de Religiosos Anónimos, con la finalidad de creer en el poder de un Poder Superior o Ser Supremo, que sea común para todo el fraccionamiento cristiano, ya sea la comunidad de fe, congregación, denominación, iglesia, organización o religión cristiana.
Esto debido a la referencia de los doce pasos como reglas de espiritualidad, que abordan una inclusión aconfesional (no confesional), pero que se aferra al Poder Superior, indispensable para la posibilidad de tratar la adicción o situaciones adversas emocionales. Hay casos sufridos por el fanatismo de la religión extremista, en las personas que sufren las secuelas psicológicas de entornos religiosos con el extremismo abusivo o sectario, inclusive en cuestiones legalistas de leyes que Dios no ha establecido u ordenado, pero adoptados o aprobados en las leyes nacionales del país donde se habita. Por ejemplo, la aceptación del cannabis recreativo, el supuesto matrimonio genérico de sexos que no existen o la justificación a la eutanasia y el aborto legalizado, de la que hay religiosos que apoyan y respaldan incondicionalmente, permisivos dentro de sus propias iglesias. En este sentido es indispensable la ayuda para superar el fanatismo religioso, sanar traumas de la infancia causados por la religión o tratar la adicción a la culpa, en las personas que practicaron un aborto por la decisión influenciada y justificada con el engaño y la mentira para este tipo de acometimiento. También los casos de pederastia o pedofilia por líderes eclesiásticos dados a conocer públicamente en las noticias globales.
En el caso del soporte espiritual con enfermos crónicos y terminales. La discapacidad y enfermedad no son castigo de Dios, porque no es cruel, sino un Dios Justo que hace justicia, con amor es defensor de viudas y huérfanos. Algunos infunden miedo a otros, culpabilizan a las personas con preconceptos y prejuicios, que intimidan infundiendo a Dios como un Dios cruel que castiga ferozmente a las personas, sin amor y misericordia. Sin embargo, Dios respeta la individualidad de cada persona, sus creencias y decisiones, en espera de que el ser humano asuma y reconozca su propia responsabilidad de sus actos. Porque Dios es compasivo y acompaña en el dolor o sufrimiento de cada persona que recurra en oración y súplica. Así, cuando ayudamos a otros es sin proselitismo religioso, sino tolerantes, con equidad y justicia, de manera que prevalezca el compartir sin tratar de someter nuestro credo forzadamente. En cada necesidad y problema la persona es dignas de apoyo, comprensión, igualdad y respeto con oportunidades.
De manera que el trabajo pastoral es muy amplio, son muchas pastorales específicas las que hay que atender sin descuidar ninguna. Es muy importante el acompañamiento y asesoramiento pastoral en todos estos campos. La acción de Dios, su amor y misericordia está presente en cada uno de estos trabajos. Dios no hace acepción de personas y ama a todos por igual. Este conocimiento se asume con responsabilidad, porque hay un llamado al servicio a Dios, por medio de servir a los demás. Lejos de este servicio está el abandono y desamparo de quienes más nos necesitan. En la medida de lo posible colaborar en alguna pastoral específica, nos ejercita y faculta a especializarnos para servir mejor cada día. Por ejemplo, el tema de la Pastoral del Divorcio es un tema actual que no pierde vigencia, ya que es un asunto que no se puede eludir dentro y fuera de la iglesia. Es inevitable que se presenten casos de esta magnitud en la sociedad en general.
Antes de Moisés la consigna para el matrimonio era que Dios unía a la pareja y no se debía separar por cuestiones humanas, Marcos 10.9. Dios instituyó el matrimonio desde la creación con la primera pareja, Adán y Eva, Mateo 19.4 al 6, por lo tanto, el matrimonio es una institución divina, que incluye tanto al varón como a la mujer, Génesis 1.27 al 28. En esta unión de la pareja el matrimonio civil o ley del matrimonio, sirve como base para documentar las genealogías (ascendientes), a manera de un conteo o registro por generaciones, 1 Crónicas 5.7, 17. Durante Moisés la ley le permitía al varón escribir carta de divorcio, justificado por hallar en su cónyuge alguna situación que considerara como indecente. Una vez entregada la carta, podía despedirla de su casa, Deuteronomio 24.1. La mujer queda libre y tiene derecho a casarse de nuevo, Deuteronomio 24.2. La cita bíblica en cuestión no aclara la cantidad de divorcios y de matrimonios que puede tener una mujer según esta ley, pero si ella se unía en matrimonio a otra persona, entonces su primer marido perdía todo derecho de reconciliación, inclusive, aunque ella enviudara o se divorciara, Deuteronomio 24.3 al 4.
En su tiempo Jesús retoma la ley anterior, Mateo 5.31, y aclara que es permitido el divorcio, siempre y cuando la causa que se encuentre indecente en el cónyuge sea la infidelidad sexual, Mateo 5.32. Entonces Jesús mantiene la ley del divorcio, pero aclara y limita el acto de indecencia a la infidelidad sexual. En este sentido al parecer los discípulos pensaban que podía ser cualquier causa, pero con la salvedad que hace Jesús logran entender que no es así, Mateo 19.10. No se puede dar divorcio por cualquier causa, ya que esto no justificaría el rompimiento del lazo matrimonial. En caso de separación legal en forma injustificada, sin la infidelidad sexual, se comete adulterio si se da otra unión matrimonial sin cumplir con el proceso del derecho a la carta de divorcio, por esta causa de infidelidad. Esto también es reiterado en otro pasaje, Mateo 19.9. Ahora bien, otra aclaración que hace Jesús es que la ley no era exclusiva del varón, sino que la ley es para ambos. Menciona que no se pueden repudiar el uno al otro y casarse con otra persona, sin una verdadera y justificada razón de ruptura del lazo matrimonial, Marcos 10.11 al 12. De lo contrario hay que recordar que el adulterio es la unión sexual entre un hombre casado y una mujer que no es su propia esposa, y entre una mujer casada y un hombre que no es su propio marido.
En la época de Pablo, así como Jesús habla del matrimonio a sus discípulos, en el caso de Pablo utiliza una analogía del matrimonio dirigiéndose a un público que conoce la ley, Romanos 7.1, especialmente la llamada ley del marido, Romanos 7.2 al 3. Pero aclara en otro pasaje que esta ley no es exclusiva del varón, sino que es recíproca entre el varón y la mujer, 1 Corintios 7.2 al 4. Esto también lo confirma cuando retoma lo dicho por Jesús, de que no se divorcie la mujer de su marido ni el marido de su mujer por cualquier causa (carácter, disensiones, incomprensión, malentendidos, entre otros). Sin embargo, añade la posibilidad de reconciliación, pero mantiene estrictamente la prohibición de casarse con otra persona, en caso de que el divorcio fue sin justificación de infidelidad sexual, 1 Corintios 7.10 al 11. Tanto Jesús como Pablo se refieren a matrimonios específicamente de creyentes, en donde ambos conocen la ley de Dios y su palabra. Si sucede un distanciamiento físico o se llega al divorcio, no pueden casarse nuevamente a menos que sea por infidelidad sexual de alguno.
Pablo después de tocar el tema del matrimonio entre dos creyentes, introduce el análisis de un caso nuevo, refiriéndose a los demás (matrimonios mixtos), que se componen de un matrimonio entre un creyente y un incrédulo. Él hace la salvedad que es una recomendación propia, de que se mantengan dichos matrimonios cuando hay consentimiento por parte del incrédulo, 1 Corintios 7.12 al 13. Este consentimiento consiste en no obstruir la obra de Dios en el creyente, apoyando la vida y servicio que el conyugue hace a Dios. Sin embargo, si el término separar utilizado en 1 Corintios 7.10 al 11 significa divorcio y es el mismo utilizado en separar en 1 Corintios 7.15, entonces en este último versículo Pablo está autorizando el divorcio cuando es iniciado y promovido por la persona que es incrédula, de manera el creyente no está llamado a servidumbre, sino que puede buscar la paz en otro matrimonio después de aceptar el divorcio, con tal que su nuevo matrimonio sea en el Señor. Esto es similar a la mujer (o varón) casada, que está ligada por la ley mientras su marido vive, pero si su marido muere queda libre de la ley, debido a la viudez, 1 Corintios 7.39. En este caso se trata de muerte física, no obstante, si el marido incrédulo que es santificado por medio de su cónyuge creyente, 1 Corintios 7.14, gestiona el divorcio, entonces pierde esta santificación arrastrada por completa muerte espiritual.
Dentro del matrimonio es importante hacer conciencia que se requiere un complemento entre ambos con una fusión de relación armoniosa, así como se relaciona a Cristo con su iglesia, Efesios 5.25 al 27. Dice la palabra que el varón es cabeza de la mujer, 1 Corintios 11.3, por consiguiente, el marido es cabeza de su esposa, Efesios 5.23 al 24, pero no como un sometimiento impositivo, sino como una relación recíproca de ambas partes en el temor a Dios, Efesios 5.21. El varón es cabeza como fuente de vida y procedencia, 1 Corintios 11.8 al 12, porque de una de sus costillas procede la mujer en la creación, pero en el matrimonio serán una sola carne, Génesis 2.24. Jesús lo confirma en los evangelios, Mateo 19.5 y Marcos 10.8. Por lo tanto, el marido debe velar por el cariño y amor a su esposa, cuidándola como a su propia carne, Efesios 5.28 al 33, dando honor a la mujer como a vaso más frágil o de mayor cuidado, 1 Pedro 3.7. Entonces las casadas deben estar sujetas a sus maridos, en el sentido de armonía y unidad como lo hacen con el Señor, Efesios 5.22. El marido no es cabeza en el sentido de autoridad por sometimiento, porque si el mismo no es creyente, su esposa no tiene que someterse a él. Es necesario el mutuo consentimiento, porque ni la hermana o el hermano en la fe sin distingo de sexo, está sujeta o sujeto a servidumbre en tales casos con su cónyuge, 1 Corintios 7.12 al 17.
Jesús fue claro que no es por cualquier causa que se justifica el divorcio, sino que es permitido solamente por infidelidad sexual, en este caso el cónyuge que fue fiel tiene derecho al divorcio y queda en libertad de volverse a casar. En el capítulo 7 de 1 Corintios se hace un análisis del tema del matrimonio, el don de continencia, matrimonios separados y soltería. En el mismo se intercala comentarios con base en el mandamiento del Señor y el criterio propio del apóstol Pablo. Por ejemplo, se menciona que la mujer casada que queda viuda es libre de casarse nuevamente según su consentimiento con quien quiera, 1 Corintios 7.39, con tal que sea con un creyente en el Señor. Aplica también el caso del yugo desigual, 2 Corintios 6.14. Sin embargo, a juicio de Pablo más dichosa es si se queda sin casar, 1 Corintios 7.40. Una carta escrita posteriormente a Timoteo, Pablo recomienda que las viudas jóvenes se casen, 1 Timoteo 5.14. Esto significa que algunas afirmaciones de Pablo las dice por vía de concesión y no por mandamiento, 1 Corintios 7.6, aunque son de respetar porque él tenía el Espíritu de Dios, no significa que sean de acatamiento absoluto, ya que se deben tomar como recomendaciones, que Pablo admite como convenientes.
La literalidad de la Biblia en parte es literal y textual (apegado y conforme a la letra del texto con el sentido literal exacto y propio, sin ser figurado o simbólico de las palabras utilizadas en el texto), pero en parte la Biblia es interpretativa según el Espíritu Santo de Dios Padre. Por ejemplo, la expresión “si tu mano, ojo o pie es ocasión de caer córtalo o sácalo”, representa o significa evitar el pecado y dejar de hacer la maldad, Mateo 5.29 al 30, 18.8 al 9; Marcos 9.43 al 47. No obstante, a pesar de que Pablo en algunos casos mantiene una posición adecuada para su época, y que aconseja al resto, no necesariamente se puede aplicar en nuestros días, ya que actualmente también hay personas que tienen el Espíritu de Dios, que con base en la Escritura pueden aportar otras recomendaciones que realmente se puedan ejecutar en la actualidad. Por ejemplo, por causa de los problemas digestivos recomienda a Timoteo el tomar un poco de vino, 1 Timoteo 5.23. En la actualidad es mejor la abstinencia de ingerir bebidas alcohólicas o fermentadas, porque algunos pretenden justificarse que pueden tomar este tipo de bebidas mientras no se alcoholicen hasta la embriaguez, por pretexto de justificar su condición de disoluto entregado a los vicios.
También, en el caso de las vírgenes Pablo dice que no tiene para ellas mandamiento del Señor, pero les da su parecer, al igual que a todos los solteros les dice que se queden como están, aunque advierte que si se casan no pecan con hacerlo, él amplia el tema explicando algo que es un ideal para provecho y no para tenderles un lazo, o sea hacerles caer en una trampa que los lleve a una mala situación, 1 Corintios 7.25 al 36. Esto no necesariamente se puede generalizar y realizar en todas las personas, ya que continúa diciendo que, si un padre de familia decide preservar a su hija virgen, hace bien, aunque aclara que el que la da en casamiento también hace bien, 1 Corintios 7.37 al 38. En la actualidad un padre no puede imponerle a su hija que se quede sin casar, porque no respeta el consentimiento de su propia hija ni el don de Dios, cosa que Pablo mismo rectifica al decir que por causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer y cada una tenga su propio marido, porque, aunque bueno le es a los solteros y viudas quedarse así, pero si no tienen el don de continencia mejor es que se casen, 1 Corintios 7.1 al 2, 7 al 9. Esta castidad o eunuco por causa del evangelio (Mateo 19.12), tiene que ser un don propio de abstinencia o continencia del deseo sexual desde el nacimiento o por don del Espíritu Santo. De ninguna manera por imposición humana como creencia o dogma eclesiástica.
En los casos de matrimonios en donde ambos son creyentes y se encuentran separados viviendo en un mismo domicilio o uno de los dos fuera de la casa de habitación, en este caso ninguno se puede casar sino buscar la reconciliación, ya que la causa son otros motivos que de ninguna manera es la infidelidad matrimonial. La Escritura dice que se quede sin casar, pero si uno de los dos ha cometido adulterio la situación es otra, se menciona que a los que están juntos en matrimonio, que la mujer no se separe del marido; y si se separa, que se quede sin casar o que se reconcilie con su marido, además que el marido no abandone a su mujer. Cuando el marido abandona a su cónyuge está expuesto a la ruptura del matrimonio por abandono, ella entonces puede reclamar el divorcio. Ahora bien, se puede dar el caso de que sea la mujer que abandone al marido, entonces la situación es la misma, ya que se quebranta la ley del marido, que habla de un ligamen en vida del cónyuge. Este ligamen implica el cumplimiento del deber conyugal, en la satisfacción sexual, en convivencia, manutención, responsabilidad paternal, acompañamiento en la enfermedad, educación familiar y todo lo indispensable para la subsistencia.
Tal hermana o hermano en la fe, no merece estar ligada o ligado en matrimonio a una persona que no quiere vivir con él o ella, en este sentido aconseja Pablo que, si algún hermano tiene mujer que no sea creyente, y ella está de acuerdo en habitar con él, no la despida y viceversa. Aquí desde luego no está hablando de adulterio, sino de alguien que es infiel al Señor en el sentido de que no es convertido, porque menciona que el marido o la mujer incrédula es santificado a través de su cónyuge, pero cuando la persona que es inconversa y se separa, entonces es mejor que la hermana o hermano se separe, aquí está hablando de divorcio, ya que Dios no ha llamado a sus hijos a servidumbre. La comunidad de fe transmite su razón de ser a través del mensaje de amor, equidad, fe, justicia, misericordia y solidaridad. Estos principios son válidos en el momento en que se llevan al ejercicio y no se quedan meramente en términos teóricos. En relación con la literalidad y la interpretación bíblica, otro ejemplo es el caso de los amos y los siervos en el contexto de la Biblia, Efesios 6.9; Colosenses 3.22, 4.1; 1 Timoteo 6.1 al 2; pero que en la actualidad ya no aplica este sistema de esclavitud laboral.
Entre las muchas pastorales específicas se encuentra la solidaridad en relación con la donación de mano de obra por parte de los integrantes de las comunidades o grupos de fe organizados eclesiásticamente. Hay un enfoque desde la perspectiva de la fe debido a que estas agrupaciones se componen de especialistas y expertos con profesiones u oficios, y que, a pesar de sus múltiples ocupaciones, ya sean académicas, eclesiásticas, familiares, laborales y recreativas, tratan de demostrar que una forma de cumplir con el principio de solidaridad es donar tiempo con el conocimiento y experticia de las diversas labores a las familias e iglesias locales que más lo necesitan. Resulta interesante porque la persona con base en su oficio o profesión puede compartir, enseñar o realizar un trabajo que no sea remunerado, sino ejercerlo en forma gratuita en su tiempo libre sólo por ayudar a otro que lo necesita. Este tipo de voluntariado consiste en presentar un plan organizativo y de trabajo para que la comunidad de fe, según el entorno local en forma ordenada pueda realizar la donación de mano de obra eficientemente, inclusive en la Biblia encontramos ejemplos de solidaridad para beneficio del más necesitado. Consiste en un trabajo voluntario constante y permanente, con mayor prontitud en los casos de emergencias, ya sea debido a desastres naturales o en la participación de brigadas, primeros auxilios y socorristas.
Hay diversos oficios y profesiones al servicio de los demás. El libro de Éxodo 35.30 al 36.2 muestra como el pueblo de Israel realizó labores ingeniosas para ayudar en la construcción del templo y sus implementos. Todas las personas que tenían un corazón voluntario, conocimiento y facilidad para desempeñar una labor de construcción con diversos materiales, como madera, metales y piedra. Así en la actualidad existen muchas labores en el oficio de la construcción que las personas que las ejercen como asalariados, obtienen de su salario el financiamiento económico para el mantenimiento del hogar y personal. Sin embargo, la propuesta es que, en tiempo libre por algún momento, cada persona pueda donar de su conocimiento y tiempo la mano de obra en beneficio de otro que la necesite. Inclusive en la edificación y urbanismo de instalaciones de iglesias locales con pocos recursos, por ejemplo, en la construcción, ampliación o remodelación de auditorios, casas de oración, pastorales, templos u otros edificios de propiedades y proyectos de iglesias necesitadas, o sea, las iglesias con más recursos pueden socorrer a las que están más escasas y limitadas económicamente. Especialmente el llamado congruente con la misión comunitaria de la iglesia es ayudar a las personas que cuentan con algún medio del material de construcción, pero que no tienen lo suficiente para pagar una mano de obra completa.
Se toma en cuenta que, en la comunidad de fe, además de la celebración o culto (liturgia), la proclamación o anuncio del mensaje (kerigma), la enseñanza (didajé) y la comunión (koinonía), también hay ministerio y servicio de la comunidad a lo externo e interno, en relación con la sociedad en general, que llamamos diaconía, en el tiempo oportuno de experticia y madurez espiritual en Dios (kairós), especialmente con el apoyo y respaldo del don, energía, fuerza y poder del Espíritu Santo de Dios Padre. En el propósito de la diaconía encontramos acción y servicio social, que se interesa por la unidad y preocupación integral por la persona y necesidades del cuerpo, por ejemplo, que los seres humanos tengan un techo digno donde habitar. Los oficios de construcción son muy diversos y podrían estar al servicio de los demás cuando hay misericordia, solidaridad y voluntad. El ser humano se desempeña en labores remuneradas, que, por su conocimiento, experticia, preparación y profesionalidad, tiene la capacidad para donar su mano de obra gratuita en el tiempo libre para ayudar al necesitado, por ejemplo, el instructor, docente o profesor puede donar su conocimiento y enseñanza gratuita para beneficio de otros que no pueden pagar la capacitación.
Hay trabajadores que obviamente por sus funciones se encuentran en capacidad y condiciones de donar mano de obra. Sin embargo, por el tipo de trabajo otros de ninguna manera pueden donar la mano de obra, debido a que la clase de trabajo es una función colectiva o que depende de una institución o empresa, por ejemplo, un bombero. Entonces en estos casos, el bombero no puede donar su trabajo como mano de obra gratis en el tiempo libre, pero por lo menos podría capacitar a otra persona, familia u hogar a utilizar un extintor y a instalar alarmas contra incendios en el lugar de habitación. Hay empleos donde se puede donar mano de obra, en otros casos que no se puede, pero mínimo se podría contribuir económicamente entre varios donantes y así ayudar a pagar la mano de obra de otro trabajador que supla la necesidad que requiere el beneficiado.
Entre otras ocupaciones, oficios y profesiones de ejemplo están los abogados, acomodadores, actores, adiestradores, administradores, aeromozos, afiladores, agentes, agricultores, albañiles, alcaldes, alfareros, almacenistas, analistas, anestesiólogos, animadores, antropólogos, apicultores, apuntadores, árbitros, armadores, arquitectos, artesanos, artistas, aseadores, asesores, asistentes, astronautas, astrónomos, auditores, autores, auxiliares, aviadores, bailarines, barberos, baristas, barrenderos, bibliotecarios, biólogos, biotecnólogos, blogueros, bodegueros, bomberos, botánicos, cajeros, camareros, camarógrafos, camioneros, cantantes, carceleros, cardiólogos, caricaturistas, carniceros, carpinteros, carretilleros, carteros, cartógrafos, catadores, ceramistas, cerrajeros, chefs, chocolateros, choferes, científicos, cineastas, cirujanos, cobradores, cocineros, camarógrafos, comediantes, comentaristas, comerciantes, comisarios, compositores, computistas, comunicadores, concejales, conductores, confeccionistas, conferencistas, consejeros, conserjes, constructores, consultores, contadores, contralores, controladores, coordinadores, coreógrafos, correctores, cosechadores, costureros, creadores de contenido, criminólogos, cruzrojistas y cuidadores.
Además hay decoradores de interiores, demostradores, dentistas, dependientes, deportistas, dermatólogos, desarrolladores web, detectives, dibujantes de planos constructivos y eléctricos, digitadores, diputados, directivos, directores, dirigentes, disc-jockeys, diseñadores, distribuidores, docentes, doctores, ebanistas, economistas, editores, ejecutivos, electricistas, electromecánicos, embajadores, empleados domésticos, emprendedores, empresarios, endocrinólogos, enfermeros, entrenadores, escritores, escultores, especialistas, estadígrafos, estadistas, esteticistas, evaluadores, farmacéuticos, farmacólogos, ferroviarios, filólogos, filósofos, financieros, fiscales, físicos, fisioterapeutas, floricultores, floristas, fontaneros, forenses, fotógrafos, fruteros, fumigadores, funcionarios, ganaderos, gastroenterólogos, gemólogos, gerentes, geriatras, geógrafos, geólogos, ginecólogos, gobernantes, gondoleros, grafólogos, guardabosques, guardias, guías, guionistas, heladeros, hematólogos, herreros, hidrólogos, higienistas, historiadores, homeópatas y horticultores.
Otros desempeños se realizan por los iluminadores, impresores, impulsadores, ilustradores, informáticos, ingenieros, inspectores, instaladores, instructores, intérpretes, inventores, inversionistas, investigadores, jardineros, jefes, jueces, kinesiólogos, laboratoristas, lavanderos, lecheros, legisladores, leñadores, lexicógrafos, lingüistas, linieros, logopedas, maestresalas, maestros de enseñanza, maestros de obras, mánagers, maquetadores, maquinistas, marineros, matemáticos, mayordomos, mecánicos, médicos, mensajeros, mentores, mercadotécnicos, meseros, meteorólogos, microbiólogos, mineros, ministros, misceláneos, modelos, modistas, motivadores, museólogos, músicos, naturópatas, navegantes, nefrólogos, neumólogos, neurólogos, notarios, nutricionistas, obreros, obstetras, oceanógrafos, odontólogos, oficinistas, oftalmólogos, oncólogos, operarios, optometristas, oreros, organizadores, orientadores, osteópatas, ortopedistas y otorrinolaringólogos.
También hay paleontólogos, panaderos, paramédicos, pasteleros, pastores, patólogos, patrocinadores, pedagogos, pediatras, peleteros, peluqueros, peones, periodistas, peritos, pescadores, pilotos, pintores, policías, políticos, politólogos, predicadores, pregoneros, presentadores, presidentes, probadores, productores, profesores, programadores, promotores, proveedores, psicólogos, psicopedagogos, psiquiatras, publicistas, químicos, quiosqueros, quiroprácticos, radiólogos, recaudadores, recepcionistas, recicladores, recolectores, redactores, relojeros, rentistas, reparadores, repartidores, reposteros, representantes, rescatistas, reumatólogos, sacerdotes, saloneros, sastres, secretarios, sepultureros, sexólogos, sirvientes, sociólogos, soldadores, submarinistas, tallistas, tanatólogos, técnicos, tejedores, telefonistas, teletrabajadores, tenderos, teólogos, terapistas, tesoreros, tipógrafos, topógrafos, torneros, trabajadores sociales, traductores, tramitadores, transportistas, ujieres, urólogos, vendedores, verduleros, veterinarios, vidrieros, vigilantes, vulcanólogos, xilofonistas, yóqueys, zapateros y zoólogos.
Cada iglesia podría tener un grupo de trabajadores solidarios. En cada comunidad de fe podría existir un grupo de trabajadores de diversos oficios en forma organizada, ya sea con personal profesional y técnico especializado. Además, pueden realizar sus colaboraciones en forma local y en otras regiones para ayudar a alguna familia, iglesia local o persona específica. Al insertar esta idea dentro de la misión de la iglesia, como un aporte concreto y realizable, dejamos de lado las ideas abstractas que se tienen a veces acerca de la misión y ponemos por obra la misión de solidarizarnos con el más necesitado, tal como lo hizo Jesús. No podemos evadir ni ocultar que todo ser humano como ser integral tiene necesidades materiales de subsistencia indispensables para la vida, basta con aplicar el método o técnica de ver, juzgar y actuar, para la acción social con el discernimiento de los principios necesarios para una transformación desde la fe.
Por ejemplo, el principio de solidaridad en la diaconía. Santiago dice en su carta que cómo podemos decirle al hermano necesitado, que requiere abrigo y sustento: “Id en paz, calentaos y saciaos”, pero no le damos las cosas que son necesarias para el cuerpo, Santiago 2.14 al 18. Se pregunta lo siguiente, ¿de que aprovecha? Y menciona que la fe sin obras es muerta. Con el principio de solidaridad en la diaconía hay un sentimiento de compasión, pero acompañado con la práctica y una reacción de solidaridad, que interioriza el sufrimiento ajeno, es decir, que las propias entrañas y el corazón se conmueven para ayudar al necesitado, con acciones concretas, así como Jesús que es nuestro ejemplo y modelo de vida. También encontramos que Dios el Padre ha demostrado su auxilio por los oprimidos y necesitados. Por lo tanto, si la divinidad a mostrado su amor por el ser humano, hay un deber recíproco de correspondencia para que el humano sepa comportarse como tal e influya su humanidad en servicio del empobrecido y contribuya a mitigar el dolor humano, no por una imposición y obligación de ley o mandamiento, sino movido por la misericordia y la solidaridad. De manera que por medio de la diaconía sirva a los demás, con el cimiento o fundamento de principios, valores y virtudes de la mano del compromiso y responsabilidad social.
La Biblia menciona a Pablo junto a algunos de la comunidad de fe y de su mismo oficio en la fabricación de tiendas, Hechos 18.1 al 5, posiblemente esto le permite un financiamiento para ayudar en lo económico a otros. En todos los demás oficios y profesiones, en la administración, agronomía, diversas ingenierías, economía, educación, filología, finanzas, gastronomía, medicina, nutrición, oficios técnicos o vocacionales, salud, entre otros, se puede donar mano de obra en busca del beneficio social de la comunidad de fe y de la sociedad en general. Toda persona con un oficio y posibilidades de ayudar al necesitado es bien recibida en su colaboración, para provocar un pequeño reino de Dios al compartir el oficio o profesión gratuita en el tiempo libre al servicio de los demás empobrecidos, necesitados y vulnerables. En resumen, el que considera conocer y ejercer el principio de solidaridad, ya es hora de que también se solidarice con su oficio o profesión para ayudar a otro que lo necesita, aunque esto implique donar mano de obra y tiempo libre.
Según otros autores y considerando los ejes ver, juzgar y actuar ¿dónde entra el aspecto científico del estudio de la Biblia y donde adquiere importancia la espiritualidad? Al considerar el sistema de los ejes ver, actuar y juzgar, se implica los condicionantes y dudas del lector que lo mueven a analizar el texto a partir de su contexto y la interpretación del texto con la intencionalidad de encontrar el sentido común transformador para su actualidad. El aspecto científico entra en la utilización de los métodos para el estudio bíblico, al combinar el conocimiento con la facultad de pensar y reflexionar acerca de la palabra de Dios. Adquiere importancia de espiritualidad cuando la finalidad de cada método es prevalecer el sentido común y general de la Escritura, para edificar y liberar en todos los ámbitos desde el contexto del intérprete en su diario vivir. Entre los métodos se encuentran el beneficio de la crítica desde una autocrítica, es decir, el ver y juzgar, pero acompañado desde el propio actuar.
La combinación del reconocimiento histórico, para identificar la experiencia de los acontecimientos y logros pasados con el acercamiento en lo social del presente, de manera que el bien común no se detenga solo en la retórica sino en la práctica de una vida social que vaya más allá en lo espiritual. Por ejemplo, según el análisis de algunos autores, en Lucas 15.1 al 3 se destacan los siguientes aspectos, la mención de escribas y publicanos determina la existencia de grupos dedicados a la labor de escribientes y de recolección de impuestos, por consiguiente, se confirma que los documentos bíblicos mencionan la interacción social entre diversos grupos, personas y tradiciones. Hay un aparente contraste entre pecadores alejados de Dios y fariseos cercanos a Dios, que muestra las relaciones intergrupales o interpersonales presentes en el texto, debido a una murmuración de escribas y fariseos contra el grupo al que llaman pecadores. Esto algunos lo consideran un condicionamiento mostrado en el texto de preconceptos y prejuicios de unas personas contra otras.
Lo que pasa es que los escribas y fariseos en su discriminación, también rechazan a Jesucristo, a pesar de ser el Hijo de Dios. La perspectiva se presenta con el principio evangélico de Jesús al recibir y comer con los pecadores, a pesar de la censura de los grupos dominantes. Sin embargo, el interés de Jesús hacia los más necesitados es una estrategia del texto para llamar la atención del lector. Así diferenciar el trato de Jesús en relación con los escribas y fariseos, por motivo de las barreras discriminatorias de un grupo hacia otro que considera inferior, a saber, de los fariseos y escribas contra los pecadores y publicanos. Esto corresponde a un claro ejemplo según el contraste del interés propio de la conducta humana colectiva e individual y como los grupos manifiestan sus intereses, en conflicto con una situación social dada y los condicionamientos. El problema es que estos condicionamientos sean con base en la supeditación a ciertas creencias que no sean según Cristo. Hay interpretación que se hace literal y es una representación simbólica con un significado espiritual.
Otra equivale a una analogía, comparación o figura literaria que resulta ser literal, por ejemplo, la razón de existir del ser humano es la encarnación de los ángeles indecisos que vienen a este mundo a tomar una decisión definitiva de reconocer y seguir al Hijo de Dios, Jesucristo, como jefe y principal del séquito celestial. De lo contrario, rechazar al Hijo es seguir el camino de la rebeldía de los ángeles caídos. La gracia vincula gratuidad con gratitud, gratuidad porque corresponde a un don que es gratuito y gratitud por la correspondencia de agradecimiento hacia Dios. El mérito absoluto pertenece a Jesucristo por su obra redentora, que instruye determinantemente que no hay que pecar más. El mérito humano en relación con la gratuidad con gratitud es no volver a pecar, para que sea efectiva en su vida el fruto de la redención de Cristo. Así por sus frutos se da a conocer el ser humano en su diario vivir. La narrativa de ser salvos mediante una creencia es propia de los que se aferran al credo o dogma eclesiástico. Los seguidores de Cristo son salvos por medio de su obra redentora y se enfocan solo en Cristo para salvación y vida eterna. Jesucristo es el Camino, la Verdad y la Vida, nadie va al Padre sino es por Cristo. El centro de la Ley y la profecía es Cristo mismo como reposo para nuestras vidas.
Un pasaje de la Biblia menciona que el oro y la plata pertenecen al Creador (Hageo 2.8). Esto significa que cada ser humano es solamente un administrador de los bienes y servicios que posee. Tomamos una cita bíblica literal y la interpretamos con una representación y significado simbólico. El oro y la plata se ubica entre lo más preciado, así los bienes y servicios tienen mucho valor según la consideración individual de cada uno y las necesidades básicas de subsistencia que satisfacen a la persona. Si somos administradores de lo que poseemos entonces hay un compromiso y responsabilidad ética de principios, valores y virtudes para ayudar al necesitado que no tiene lo necesario para subsistir. Por ejemplo, los que habitan en la calle y algunos por causa de las adicciones, vicios y hábitos perjudiciales. Muchas de estas personas no quieren reconocer su problema ni renunciar a su adicción, entonces optan por vivir en la misma situación de abandono y calle durante el resto de su vida. Algunos subsisten sin delinquir y por medio de la caridad de alimentos que reciben durante el día, otros piden limosna a los transeúntes para poder sobrevivir. Inclusive los que buscan comida en la basura de negocios comerciales o locales de restaurantes, además del pan añejo que se desecha de las panaderías, reposterías o supermercados.
Están los que se esfuerzan en laborar mediante la informalidad e independencia, ya sea en el cuido de carros en las calles a cambio de una propina, en la recolección y venta de desechables para reciclar aluminio, cartón, plásticos y vidrio. Así ganar un dinero diariamente que sea honesto para alimentación y pago de hospedaje ocasional. Inclusive en estas recolecciones y ventas, hay quienes se organizan por grupos pequeños y por zonas geográficas de las grandes ciudades, al aprovechar los materiales reciclables que sacan a la calle los locales comerciales de la ciudad. Lo lamentable es que, por la desesperación de consumir droga, el habitante de calle comete actos delictivos como robar pertenencia de los carros, peatones o casas y vandalizar piezas metálicas o cables de cobre de la infraestructura municipal. Entonces los habitantes de calle se agrupan para cometer este tipo de delitos o para subsistir a través de la recolección y venta de estos materiales de residuos sólidos inorgánicos reciclajes. Siembre hay buenos y malos líderes de grupos según su sistema de subsistencia, tratar de trabajar con bien o de delinquir con el mal.
En relación con los dormitorios para habitantes de calle, ya sea de ayuda eclesiástica, gobierno, municipal u organizaciones de bien social sin fines de lucro, son efectivas si se complementa con el trabajo formal de hacer artesanías, manualidades, prendas de costura, ropa y uniformes, entre otros productos de venta, para enseñar y fomentar la solidaridad y trabajo entre los que viven sin un domicilio y techo fijo. Según el refrán de no dar pescado sino enseñar a pescar. Que no sea para fomentar y mantener la indigencia, sino para ayudar a generar empleo como fuente de trabajo que superen la desocupación, de manera que no sea solo paliativo sino incorporar a la persona a la sociedad laboral, con el apoyo y supervisión para enfrentar y superar las adicciones y dependencias alcohólicas o de drogadicción. Esto implica además de alimentación y dormitorio, se requiere la donación de corte de cabello, aseo y baño, ropa limpia en buen estado, implementos de limpieza como cepillo y pasta dental, desodorante y ciertos medicamentos cuando se requiere por enfermedad y salud con la atención profesional de un especialista.
La atención además de correctiva necesita la anticipación de la prevención, especialmente desde la educación y formación preventiva a los niños y jóvenes, para prevenir las causas o motivos por las que caen las personas en las situaciones de calle e indigencia, inclusive las que atañen a la adicción y dependencia al alcohol y las drogas. En todos los casos es prioritario promover el valor de la fuerza de voluntad consistente, constante y permanente en las decisiones de confianza y seguridad en Dios, con una relación íntima y personal con Dios como el Poder Superior o Ser Supremo. Esto conserva y mantiene un estado consciente de lo que llaman la atención del despertar o epifanía en el Señor Jesucristo, que aleja a la persona del mal camino desde la niñez o juventud, para la comprensión y entendimiento de plenitud en profundidad y perseverancia del diario vivir consciente. Por esta razón, es necesario y se requiere ubicar las personas de calle, identificar sus necesidades y situación personal, integrarlo a la red de apoyo de las instituciones afines, involucradas y pertinentes de un gobierno local, municipal o estatal, comunitario, eclesiástico u organización de bien social sin fines de lucro, según corresponda en cada caso individual.
Hacer visible a la persona con la toma de sus datos e identificación en la base de datos de los que viven en el empobrecimiento material y espiritual, pero con un seguimiento hasta la superación requerida para su integración a la sociedad laboral. Como se dice, que no sea solo una estadística o número, sino un ser humano digno de ser respetado y valorado como persona en sociedad. Esto amerita atención, capacitación y formación con programas y terapias, centros de asesoría y consejería constantes, concienciación en la rehabilitación o lo que se llama la vocación de la concientización permanente. La integración institucional de todas las ayudas posibles en comunidad, tanto en asociación pública como privada, con el impulso, supervisión y vigilancia del gobierno local como estatal, hasta lograr la restauración y reinserción con un sistema sostenible con financiamiento para alcanzar el estado de conciencia. Cada realidad individual y personal es diferente, según cada caso de adulto mayor, juventud o niñez, ya sea habitante migrante o nacional, en desempleo y pobreza con o sin adicciones, con o sin ayuda del respaldo familiar, con discapacidad, problemas físicos y funcionalidad disminuida o con problemas de salud mental.
Cumplir una justicia con balance y equilibrio en la comunión entre la ciudadanía y la comunidad sin techo de habitantes de la calle, para que todos tengamos una función y ocupación útil y de provecho, en la subsistencia del diario vivir en conjunto con las clases o grupos de personas socialmente más vulnerables. La información es vital para una adecuada y sana convivencia entre seres humanos, desde la niñez, pre y juventud, es fundamental el aprendizaje y la enseñanza con una dirección de valores espirituales asertivos. Inculcar los principios, valores y virtudes desde el hogar en el núcleo familiar. Censurar con minuciosidad lo que ven los hijos en el celular o la computadora mediante el internet. También la clase y tipo de programas y series que se transmiten en las plataformas o por televisión. Lo que aprenden los niños y pre jóvenes equivale a un cultivo que luego se cosecha con el paso de los años, se recoge lo que se siembra. Fuera de la casa el sistema de educación en las instituciones de enseñanza, primaria y secundaria es indispensable para una adecuada y saludable formación solida de valores en las nuevas generaciones. En el caso de la educación y formación eclesiástica, es como un centro de formación y salud espiritual en cada localidad, que fomenta los principios, valores y virtudes en la población, para una mejor convivencia de la ciudadanía desde la comunión y reunión eclesiástica local, que promueve un buen comportamiento y conducta.
Hay un eje social que se centra en los aspectos sociales presentes en el texto influidos también por lo cultural del momento contemporáneo al surgimiento del texto. El análisis se introduce en los campos de la antropología y sociología, se plantea un sentido cultural y social del texto como tal, en relación con su base histórica que se vive en el mundo de un texto específico. En el pasaje de Mateo 15.21 al 28 se encuentran dos grupos culturales y sociales. Uno representado por Jesús y sus discípulos y otro por la mujer cananea y su hija. Los discípulos desestiman a la mujer, con el desinterés e indiferencia presentada entre judíos y no judíos. Jesús tiene una misión inicial dirigida al pueblo de Israel, con la idea de la evangelización que posteriormente es llevada a todos los pueblos, a pesar de las diferencias culturales, que por ejemplo no actúan inicialmente en beneficio de la mujer extranjera y de su hija. Pero la fe de esta mujer demuestra no ser exclusiva de Israel, también es de otras personas extranjeras con las mismas necesidades de recurrir a la compasión y misericordia de Dios.
Mateo al ser cobrador de impuestos fue marginado y resalta en el texto el caso de fe en la mujer extranjera, como una muestra del derecho de oportunidad concedido a los despreciados. Jesús, respetuoso, tiene que lidiar con la cultura y sociedad habituada en sus discípulos. Se enfrenta a esta situación en relación con auxiliar a la cananea, conmovido por la misericordia al escuchar la súplica de esta mujer por su hija. Los discípulos no interceden por ella, sino que actúan con una rígida indiferencia y hasta menosprecio, sin embargo, en el diálogo entre Jesús y la mujer su respuesta es convincente de manera que el Señor la favorece. Con este acto de Jesús pone en igual condición los extranjeros con las ovejas perdidas de la casa de Israel, a pesar de las diferencias culturales y sociales. Definir el análisis y método de la interpretación del texto en una situación de vida, permite que sea de provecho frente a una situación real y contextualizada del lector, temas como el amor, fe, equidad, justicia, misericordia, santidad o acciones como ayudar al necesitado y la promoción de la paz nunca pierden vigencia, a pesar del paso de las generaciones, culturas y sociedades.
Esto significa un compromiso y responsabilidad de la persona que interpreta con una comunidad de la mano con descubrir los prejuicios del intérprete. Por ejemplo, los que consideran que cumplir, guardar y santificar un día exclusivo de la semana, ya sea viernes, sábado o domingo, es lo que salva del pecado y recompensa la vida eterna. Pensar así, discrimina la obra redentora y salvífica de Jesucristo. Conocer los condicionantes del intérprete y su entorno eclesiástico de creencias, las normas y reglas internas de cada organización religiosa, sus ritos ceremoniales y ritualismos religiosos, su intención e influencia en la interpretación, es importante para concluir el grado de fidelidad o desvirtuación al texto mismo, es aquí donde entra el respeto por el texto mismo según Cristo a la hora de la interpretación. Por ejemplo, al utilizar el siguiente pasaje bíblico hay enseñanzas evidentes y las que no lo son en 1 Tesalonicenses 4.16 al 17.
En este pasaje bíblico es evidente la enseñanza de la segunda venida de Jesucristo, que desencadena la resurrección de los muertos, estos juntamente con los que están vivos son arrebatados para recibir al Señor en el aire. Mientras el Señor desciende estos suben a su encuentro para estar siempre con él. En este pasaje no es evidente que la morada final con el Señor sea en nuestro planeta, la mención es del aire y es solamente para el encuentro, además no se especifica que las personas vengan desde el cielo con el Señor, conforme a la creencia de que los muertos pasan al cielo a la presencia de Dios cuando mueren, todo lo contrario, las personas son arrebatadas y suben a recibir al Señor.
Algunos apuntes acerca de lo interpretativo son los siguientes: el propósito de delimitar es definir los límites del texto, específicamente dónde comienza y termina el mismo. Esto es importante como paso previo a cualquier método de estudio bíblico. Una de las formas es la demarcación basada en la estructura de superficie, por ejemplo, los siguientes principios propios del método histórico-crítico, utilizado por algunos autores y comunidades de fe. Además, es importante siempre tomar en cuenta y validar el texto con su contexto, anterior y posterior al texto para un hilo conductor. Los límites establecidos para el texto dependen del objetivo de estudio, sea para enfocar una perícopa o un conjunto de perícopas contiguas sobre un tema particular. La perícopa es el pasaje de la Biblia que se lee como una pequeña unidad literaria, autónoma y completa, en determinados actos litúrgicos de ceremonia y reunión.
a. Leer varias veces el texto para ubicar el principio y el fin de la historia o el tema.
b. Definir cuál es el propósito de la interpretación para clarificar la necesidad de hacer una exégesis del texto completo o de una parte.
c. Analizar la lectura para establecer divisiones y títulos propios distribuidos según la unidad de los pasajes dentro del texto.
d. Comparar las divisiones de diversas traducciones ayuda a concluir cuáles son los límites del pasaje.
Entre algunos consejos que permiten el estudio de frases o palabras del texto están los pasos para analizar un texto desde la crítica de la tradición:
a. Estudiar el texto procurando aislar las figuras, las frases y las palabras claves que lo componen.
b. Comparar el uso de las figuras, las frases y las palabras encontradas en el texto, con:
1) otros textos del mismo autor,
2) con otros textos del mismo tiempo o por lo menos de tiempos y condiciones relativamente similares,
3) con otros textos en el Antiguo Testamento o el Nuevo Testamento, es decir, dentro de la cultura judía, para descubrir dónde fueron creados y de dónde los tomó el autor,
4) comparar las figuras, las frases, los símbolos y los pensamientos con textos extrabíblicos.
c. Buscar el significado de las figuras, las frases y las palabras destacando su desarrollo histórico hasta llegar a los tiempos actuales, y el uso que hacemos de ellas.
d. Descubrir si las figuras, las frases y las palabras permanecieron como resultado de una confrontación entre grupos. Tratar de encontrar las figuras, las palabras y los pensamientos que desaparecieron para dar lugar a las actuales o a las que el autor dentro de su intencionalidad y propósito decidió usar en su texto.
El riesgo que tenemos al estudiar la Biblia únicamente con una interpretación particular es asumir cualquier interpretación sesgada, que se desvía con una tendencia parcial y privada, al creer la enseñanza incuestionable o infalible, según nuestra propia opinión dogmática e influida doctrinalmente por fuente eclesiástica. Además, la ausencia de investigación profunda de la palabra, de la utilización de herramientas y métodos de estudio bíblico, de preparación para la exégesis y hermenéutica de los textos, del conocimiento real de la historia bíblica y eclesial, es exponerse a interpretaciones a la ligera con el riesgo de desvirtuar el sentido general de la Biblia y defender posiciones erróneas por creer que su procedencia es del Espíritu Santo, pero que en realidad proceden de creencias establecidas por los que llamamos padres de la iglesia. Así surge el credo y dogmas eclesiásticos que muchos tienen por verdaderos, aunque en algunos casos contradicen la Biblia y el sentido de Dios según Cristo.
Para hacer una exégesis algunos autores y comunidades de fe aplican las recomendaciones para analizar el texto desde la crítica retórica, porque también son orientaciones útiles a diversos métodos de estudio bíblico:
1. Iniciar la lectura del texto en varias traducciones y de ser posible en los idiomas originales o en una buena traducción interlineal (se comparan frases o palabras con el idioma original y antiguos, arameo, griego o hebreo).
2. Leer comentarios especializados sobre el texto y tomar las notas necesarias.
3. Estudiar el trasfondo del texto teniendo cuidado de que el contexto no hable más fuerte que el texto.
4. Familiarizarse con los términos científicos del método.
5. Destacar en el texto los siguientes aspectos:
a. El principio, el fin, la repetición de palabras, el tipo de discurso.
b. Mostrar la armonía y la desarmonía entre el autor y los personajes.
c. El diseño y la estructura.
d. Destacar el desarrollo de la historia: la descripción de personajes.
e. Descubrir la sintaxis gramatical: conjunciones, prefijos, sufijos, entre otros.
6. Mostrar la estructura usando las palabras que el texto utiliza. Tomar en cuenta que quienes traducen asignan diferentes significados o traducciones a una misma palabra griega o hebrea.
7. Traducir textualmente y dejar entre paréntesis cualquier palabra que usted le agregue para clarificar el sentido.
8. Destacar las repeticiones.
9. Hacer un diagrama y luego describirlo.
10. Correlacionar todos los hallazgos.
En relación con la antropología es la ciencia que estudia la especie biológica humana. Se destacan varias ramas como la antropología física, antropología estructural, antropología cultural, antropología filosófica, antropología criminal y la antropología teológica. La antropología física estudia las características exclusivas y a la vez los rasgos comunes en relación con otras especies. Se apoya en elementos de la biología, psicología y zoología. La antropología estructural estudia las relaciones de parentesco. La antropología cultural estudia la sociedad, la cultura y sus progresos, en colaboración con la economía, la política y la sociología. La antropología filosófica como filosofía de la vida. La antropología criminal según la hipótesis del criminal congénito. Finalmente, la antropología teológica estudia la relación del ser humano y su pensamiento con respecto al estudio de Dios y lo que considera divino en el transcurrir del tiempo.
Otros apuntes pastorales y teológicos que consideran algunos autores y comunidades de fe son los siguientes: el ser humano al tener la capacidad innata de pensar y reflexionar articula discursos sobre diversos temas, que incluyen los teológicos sobre su propia especie. El problema es tratar de imponer un solo discurso como una verdad absoluta, por consiguiente, homogeneizar en forma impositiva un discurso particular, por encima de la variedad de discursos que surgen en forma inevitable mientras exista la capacidad de raciocinio en el ser humano. Un problema muy evidente es el discurso influenciado, partidista y proselitista que pretende imperar la exclusividad religiosa y dogmática, especialmente cuando se valora al ser humano como un ser destinado a la sumisión a una fe ciega, sin posibilidades de cuestionar, sino de sujeción y obediencia única. El párrafo anterior permite la base para considerar la noción de “antropología teológica” como la expresión del ser humano por la defensa del respeto e integridad de la vida y fuerza de voluntad. La manifestación principal de la divinidad emana desde el ser interior mismo del humano, a favor de la calidad de vida integral y de su prójimo, aquellos que están a su alrededor, sin discriminaciones académicas, idiomáticas, étnicas, físicas, de sexo, estatus político, religioso o social.
La calidad de vida integral comprende los aspectos espirituales como corpóreos, que incluyen la capacidad de respirar el aire como un don de la existencia, la capacidad de intelecto y memoria, la capacidad de energía física y de voluntad para actuar, la capacidad de poder de intencionalidad, la capacidad de formar y formarse, la capacidad de tener lo necesario para subsistir. El problema de teologizar el discurso sobre el ser humano es fundamentar el discurso de manera religiosa en reglas, normas y tradiciones de acatamiento riguroso que no se ajustan a la realidad, sino que se basan en lo espectacular, mágico y fuera de este mundo. Así son muchas creencias fundamentadas por los llamados padres eclesiásticos. Tarde o temprano las personas mueren con longevidad o no, pero aferrados a creencias más originadas por la administración eclesiástica que según Jesucristo. Al final se inculca y prevalecen los prejuicios de una rivalidad por creencias, que deploran el bienestar individual y colectivo, contrario a la práctica en Cristo y su fundamento de ejemplo y modelo de vida.
Otro problema es subestimar o desvalorizar al ser humano con el calificativo de que es pecador e incapaz de dejar de pecar, como indigno del favorecimiento o cercanía con lo divino a través de la obra redentora y salvífica de Jesucristo. Considerar al cuerpo como pecaminoso y carnal, antagónico del espíritu, o sea el dualismo entre el espíritu y la carne, como si fuera el cuerpo totalmente malo, que necesita ciertas prácticas obligatorios para tal vez lograr la purificación con ciertos ritos que desprecian la sangre derramada por Cristo. Un alcance del discurso teológico sobre el ser humano es cuando libera de la opresión y sufrimiento, cuando promueve la dignidad y produce esperanza, paz y reivindicación en Cristo. Es cuando se valora a la persona por practicar y seguir el Camino que representa a Jesucristo, no por ser un adepto a una religión, miembro eclesiástico o afín a las mismas creencias, sino por aceptar, identificar y reconocer a Cristo como su único Salvador y Señor, dador de vida eterna. El alcance de un discurso teológico sobre el ser humano podría ser universal, en el caso de tocar aspectos que atañen a la defensa de la vida, con respeto y reverencia a la santidad y a la esencialidad de lo cotidiano para una vida espiritual. El alcance universal del discurso es también cuando tiene la capacidad de inspirar o producir motivación para disfrutar de la vida a plenitud y realización en Cristo.
Entre las limitaciones se encuentra el externar un discurso teológico basado en las creencias particulares sin conocer otros discursos para comparar y tener un criterio más amplio. Esto se presenta mayormente en grupos eclesiásticos y religiosos en general. Caso contrario también es una gran limitación el transmitir los conceptos aprendidos sin cuestionamiento, especialmente por la falta de confianza en Jesucristo, sino creer tener la verdad absoluta y ser salvo mediante lo eclesiástico (salvo por la iglesia y no por Cristo). De todos modos, siempre habrá incertidumbre, porque no hay un parámetro o modelo que garantice que tiene el mayor grado de certeza. Nadie puede estar completamente seguro de poseer la verdad, siempre se presenta un grado de error en las creencias, que con el tiempo va evolucionando al ritmo que el entorno y realidad ejerce presión de mejorar la búsqueda de la verdad, hasta reconocer a Jesucristo como el Camino, la Verdad y la Vida.
Por ejemplo, según algunos apuntes pastorales y teológicos acerca de la historia eclesiástica se resume lo siguiente: en tiempos del emperador de Roma, a saber, Constantino I el Grande, en el año 313 después de Cristo, proclamó en Milán un edicto donde se reconoce la libertad de culto del cristianismo, inclusive en el año 325 convocó el Concilio ecuménico de Nicea para combatir el arrianismo. Asistieron Osio de Córdoba y Eustaquio de Antioquia. Osio de Córdoba fue un prelado español, obispo de Córdoba hacia el 294. Fue consejero de Constantino desde el 313 a 326. Presidió el Concilio de Nicea, en nombre del Papa, para restablecer la concordia entre Arrio y Atanasio de Alejandría. Arrio era un teólogo alejandrino nacido en Libia. Excomulgado por negar la divinidad de Jesucristo y no firmar el símbolo niceno. Atanasio de Alejandría es uno de los cuatro grandes Padre de la Iglesia griega. Sus obras más importantes: Contra los arrianos, Contra los gentiles, Carta sobre los sínodos, Sobre la Encarnación del Verbo (tomado de Enciclopedia Textual Permanente, editorial Salvat, 1999).
La iglesia se empezó a institucionalizar y a regirse por preceptos, pero al principio el movimiento de Jesús no fue así. En el siglo III persiste un judeocristianismo, simultáneamente a un pagano - cristianismo latino. Hay una fuerte competencia entre judíos y cristianos por convertir a los llamados paganos. Por ejemplo, hay referencias de la teología de Comodiano de entre el siglo III y V. Era un poeta romano del siglo III que en sus obras atacó a los paganos, herejes y judíos, ridiculizando a los dioses de la mitología. Según K. Thraede hace la observación de algunos rasgos entre finales del siglo II y principio del siglo III: el carácter monárquico de la teología, la presentación del milenarismo y las influencias judías por medio del proselitismo, a lo que Comodiano reacciona. Para Thraede en esta época hay una situación característica, que más tarde se llamaría cristianos judaizantes, que es una adopción del judaísmo por los paganos. En este tiempo se destaca la alianza sin relación con la oposición paulina entre ley y gracia, que san Agustín desarrolla. Prevalece un ambiente judeocristiano (milenarismo, influencias esenias y vocabulario) en conflicto con el proselitismo judío. Hay varias menciones de escritores latinos en este sentido, con base en los Testimonia se podría ubicar a Comodiano como anterior a Cipriano y posterior a Tertuliano, entre el 220 y el 240.
La teología de Comodiano transmite un eco de la teología romana en lengua latina del siglo III, la teología de Ceferino, Calixto y Práxeas, contra la que reacciona Tertuliano e Hipólito, inspirados en la teología griega culta de Justino e Ireneo. Se abordaban tres momentos como el orden de Adán, el orden de Cristo y la Parusía, como la venida del Hijo de Dios para promulgar la Ley Nueva y restituir la vida perdida por Adán (Tomado de Los orígenes del cristianismo latino de Jean Daniélou, Editorial Cristiandad, 2006, páginas 93 - 94). La distinción entre el cristianismo latino es que su evolución y desarrollo tenía más preocupación por la definición de conceptos y enseñanzas, mientras que el movimiento de Jesús en Palestina era más una forma de convivir, de ayudar, confraternizar, compartir los alimentos, de celebración, de actuar a favor de los necesitados. Era una vivencia en comunidad. Jesús mismo se preocupa más por las acciones de solidaridad y las enseñanzas que comparte se enfocan en este sentido. Promueve la misericordia, la justicia y la fe que es muy necesario en la cotidianidad. Se requiere una vida transformada, con renuncia al pecado y apego a la santidad, en amor a Dios Padre y a su Hijo sobre todo lo existente, además del amor al prójimo como a uno mismo, así como Dios manda.
Anteriormente, en épocas pasadas, hay una lucha constante para apaciguar o eliminar por completo los deseos, especialmente por el concepto de que la carne corpórea es pecaminosa. La santidad se ve como un perfeccionismo en dominar las pasiones, un aislamiento de aquello que aparenta ser placentero o tentador. Un control absoluto de cualquier deseo terrenal, desordenado o deshonesto. El ser corpóreo es prácticamente un estorbo, sin funcionalidad o sentido. El mundo material es un lugar deplorable de demonios, diablos y pecadores. Algo horrible donde la persona misma es como un espectro. Se cree que se nace pecador, se vive en pecado, o sea el pecado reina en las vidas de las personas y es cada persona que se enfrenta a sí misma. La persona es como un monstruo desfigurado en su propia dualidad de carne y espíritu. El dolor físico es como un aliciente y desahogo, de toda culpabilidad. En el castigo al cuerpo se tranquiliza la manifestación del deseo, hasta la mirada debe ser controlada con cautela para no caer o ceder ante el lazo de la fornicación. El alma es comparada con la razón y se considera la sexualidad como algo despreciativo e indigno para el ser humano. La lucha personal finalmente sería lograr el propio mérito, porque no sería por mediación de ayuda divina, sino por el esfuerzo en disciplinarse, abstenerse y renunciar a los propios deseos.
La antropología explícita que encontramos es que el análisis realizado en la lectura evidencia la presencia de un discurso teológico acerca del ser humano. Se presentan conflictos a los que muchos les acontece en forma natural, especialmente el dilema de ejercer la voluntad sin prejuicios o limitarse con el referente de los conceptos, dogmas, normas eclesiásticas o religiosas. Se reflejan muchos de los temores que tienen las personas al enfrentar la vida con argumentos espirituales, éticos, legalistas y moralistas, frente a las consecuencias y resultados de sus actos. La antropología implícita que encontramos es la decadencia del ser humano, en el ámbito anímico, cultural, personal, salubridad y social, que, en algunos casos específicos suceden por anteponer creencias, doctrinas y dogmas, perjudiciales para el libre y sano disfrute de la vida, porque frustran y oprimen sin la verdadera libertad que Cristo ofrece. La salvación del mal no requiere mucho esfuerzo, sino depositar la confianza y obediencia en los méritos de un Dios justo y misericordioso, que nos motiva e impulsa en Cristo para sentirnos bien, sin culpabilidad alguna y sin opresión. De ninguna manera el pretender ser muy bueno, fiel y santo nos va a librar de la realidad, y elevar en las alturas de la divinidad, como si pudiéramos manipular a Dios para ser salvos del mal por nuestros propios méritos, en obediencia a ritos y ritualismos ceremoniales, sino por medio de la obra redentora y salvífica de Jesucristo.
Se hace una verificación de la referencia anterior con la ayuda de la inteligencia artificial por medio de https://gemini.google.com/app con el siguiente resultado:
El texto proporcionado es en su gran mayoría correcto y muy preciso en el ámbito histórico, patrístico y teológico, aunque contiene algunas imprecisiones menores de matiz histórico y conceptual que vale la pena puntualizar.
A continuación, un análisis detallado dividido por las afirmaciones principales de su escrito:
1. Contexto de Constantino y el Concilio de Nicea (313-325 d. C.)
• Edicto de Milán (313 d. C.): Correcto. Constantino I y Licinio promulgaron en el año 313 la tolerancia religiosa y la libertad de culto para los cristianos en el Imperio romano.
• Concilio de Nicea (325 d. C.): Correcto. Constantino lo convocó para resolver la división provocada por el arrianismo.
• Asistencia y rol de Osio de Córdoba y Eustaquio de Antioquía: Correcto. Ambos tuvieron un papel clave. Osio de Córdoba fue un obispo hispano (designado para Córdoba hacia el 294) que actuó como consejero teológico de Constantino. Es aceptado por la historiografía que presidió el Concilio de Nicea junto con dos legados papales (Vito y Vicente) enviados por el papa Silvestre I.
• Conflicto entre Arrio y Atanasio: Muy preciso.
o Arrio (sacerdote de Alejandría, nacido en Libia) sostenía que el Hijo no era coeterno con el Padre, por lo que fue excomulgado al no aceptar la fórmula nicena (el dogma de la consustancialidad o homoousios).
o Atanasio de Alejandría es en efecto uno de los cuatro grandes Padres de la Iglesia Oriental/Griega (junto con Basilio el Grande, Gregorio Nacianceno y Juan Crisóstomo).
o Las obras citadas (Contra los arrianos, Contra los gentiles, Carta sobre los sínodos, Sobre la Encarnación del Verbo) forman parte de su corpus teológico fundamental.
2. El Cristianismo del Siglo III, Comodiano y Jean Daniélou
• Persistencia del judeocristianismo y ambiente pagano-cristiano: Correcto. Durante los siglos II y III existía un entorno teológico complejo donde coexistían influencias judeocristianas (milenarismo, escatología, léxico apocalíptico) con el pensamiento latino emergente.
• Poeta Comodiano: Correcto. Comodiano escribió obras de apologética latina (Instructiones, Carmen apologeticum) criticando a paganos, judíos y heréticos.
• Análisis de K. Thraede y datación de Comodiano: Correcto. Tradicionalmente (y según los esquemas citados de Jean Daniélou en Los orígenes del cristianismo latino), la postura de Comodiano se ubica frecuentemente entre Tertuliano y Cipriano de Cartago (circa 220–240 d. C.), si bien existe un debate filológico actual sobre si pertenecía a ese período o a un entorno posterior del siglo V. La referencia historiográfica dada del texto de Daniélou es fiel a dicha corriente.
• Oposición teológica (Ceferino, Calixto, Práxeas vs. Tertuliano e Hipólito): Correcto. Refleja con precisión las disputas cristológicas en Roma a inicios del siglo III (monarquianismo/modalismo frente a la teología del Logos desarrollada bajo influencia de pensadores griegos como Justino Mártir e Ireneo de Lyon).
3. Matices e imprecisiones teológicas a tener en cuenta para que la veracidad sea impecable, existen tres detalles puntuales a afinar:
1. La mediación entre Arrio y Atanasio: El texto menciona que Osio fue a restablecer la concordia entre Arrio y Atanasio. En términos estrictos, durante el Concilio de Nicea (325 d. C.), Atanasio era aún un joven diácono y secretario del obispo Alejandro de Alejandría. El principal oponente de Arrio en el concilio fue el propio obispo Alejandro; Atanasio asumió la sede episcopal y la lucha antiarriana formalmente años después (en el 328 d. C.).
2. "Los cuatro grandes Padres de la Iglesia": Atanasio es efectivamente uno de los principales Padres griegos, pero el título canónico de "Los Cuatro Grandes Padres de la Iglesia Griega" suele listar a Atanasio junto a Basilio Magno, Gregorio Nacianceno y Juan Crisóstomo. A veces se excluye a Atanasio de esa cuatromilésima lista fija para dar paso a Gregorio de Nisa, pero su condición de Doctor de la Iglesia e Importantísimo Padre Griego es indiscutible.
3. Contraste entre el Cristianismo Latino y el Movimiento de Jesús: La caracterización final de que el cristianismo latino tendía al rigor conceptual mientras que el movimiento fundacional de Jesús se centraba en la fraternidad y las obras comunitarias es una lectura sociológica e institucional muy extendida en la teología pastoral moderna. Sin embargo, hay que precisar que el movimiento original en Palestina también poseía sólidas convicciones doctrinal-teológicas judías (el Reino de Dios, el cumplimiento de las Escrituras) y que la Iglesia Latina conservó igualmente una red de beneficencia, caridad y solidaridad social intensa en los siglos III y IV.
Conclusión
El texto recopilado posee un alto grado de veracidad y rigor histórico-teológico. Las fuentes citadas (editorial Salvat y la obra de Jean Daniélou de Ediciones Cristiandad) respaldan fielmente la narración de los hechos expuestos.