El libro de Isaías menciona lo siguiente: “No habrá más allí niño de días, ni viejo que sus días no cumpla: porque el niño morirá de cien años, y el pecador de cien años, será maldito” (Isaías 65.20 – \RVR1909). Anteriormente en Génesis se menciona lo siguiente: “Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne: mas serán sus días ciento y veinte años” (Génesis 6.3 – \RVR1909). Mientras que Dios le da promesas a Abraham, se le dice que en la cuarta generación volverían a ese lugar o sitio: “Y tú vendrás á tus padres en paz, y serás sepultado en buena vejez. Y en la cuarta generación volverán acá: porque aun no está cumplida la maldad del Amorrheo hasta aquí” (Génesis 15.15 al 16 – \RVR1909). Dios le determina a Abraham acerca de cuatrocientos años: “Entonces dijo á Abram: Ten por cierto que tu simiente será peregrina en tierra no suya, y servirá á los de allí, y serán por ellos afligidos cuatrocientos años” (Génesis 15.15 al 16 – \RVR1909).
Entonces la cuarta generación se cumple a los cuatrocientos años, o sea, se considera un aproximado o promedio de cien años por cada generación. Este cálculo corresponde a la generación referenciada en los textos anteriores, pero hay otros cálculos por generación según el contexto de que se trate. Otro pasaje relata de generación en generación y después menciona de siglo en siglo: “Oración de Moisés varón de Dios. SEÑOR, tú nos has sido refugio En generación y en generación. Antes que naciesen los montes Y formases la tierra y el mundo, Y desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios” (Salmos 90.1 al 2 – \RVR1909). El siglo es un período de cien años, entonces se compara la generación con cien años. ¿Qué pasa con las generaciones según el evangelio de Mateo? Por ejemplo, las cuarenta y dos generaciones: “De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce generaciones: y desde David hasta la transmigración de Babilonia, catorce generaciones: y desde la transmigración de Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones” (Mateo 1.17 – \RVR1909).
Otro pasaje menciona lo siguiente: “Los días de nuestra edad son setenta años; Que si en los más robustos son ochenta años, Con todo su fortaleza es molestia y trabajo; Porque es cortado presto, y volamos” (Salmos 90.10 – \RVR1909).