La psicoteología en la relación de los discípulos con Jesucristo


La psicoteología para el neobiblismo, vendría a ser una disciplina específica en el estudio del comportamiento y conducción personal de los discípulos de Jesucristo, influenciados por un mayor grado de conciencia y percepción, según la mente y psique de Jesucristo en su relación con Dios el Padre. La disciplina de la psicoteología estudia el efecto placebo producido por la fe en la psicobiología, y su relación con otras disciplinas como la neurobiología y el sistema nervioso, la neurociencia cognitiva o la neuropsicología. Para la psicoteología hay un posible interés potencial en el estudio de las ciencias sociales, en relación con el comportamiento de la organización de los discípulos de Jesucristo dentro de la sociedad, debido a los procesos desarrollados en la mente, que influyen en el comportamiento de los discípulos, según el aprendizaje y educación en las enseñanzas y el mensaje integral de Jesucristo. La mente de Dios Padre es la mente superior o suprema, la mente del Hijo, es la conexión o enlace para la intercesión, en relación con sus seguidores. Las características o cualidades atribuidas a Dios se le consideran atributos divinos, que son propiedades manifestadas en principios y valores en el discípulo, por ejemplo, amor, bondad, compasión, fe, generosidad, justicia, misericordia, paz y santidad, presentes en la encarnación de la obra de Jesucristo. Estos principios son normas divinas para regir la comprensión y el entendimiento de las acciones y la conducción de forma consciente del bien común y personal, para la consecución de una vida eterna vinculada a la divinidad celestial. El proceso mental involucra las funciones afectivas y sensitivas, coadyuvantes del desarrollo y proceso emocional y sentimental. Todo este conjunto de factores de la mente, los designios, decisiones, pensamientos y propósitos, unidos e integralmente aunados al conocimiento celestial de la intención, motivación, ocupación y voluntad divina, moldean las actitudes, el raciocinio y la reflexión, congruentes con la fe de adhesión a la realidad concreta de la personalidad de Jesucristo, en su carácter y temperamento, para dar identidad a una forma de ser auténtica, genuina y legítima del discípulo, quien sigue el camino, la verdad y la vida en Jesucristo, según sus acciones, ejemplo, hechos y modelo de vida, que en conjunto conforma la obra plena de Jesucristo.


Continuará…